Qué pasará con el precio del combustible en los próximos días
Aunque los precios en los surtidores locales se han mantenido estables en los últimos meses, la volatilidad internacional acorta el margen de las petroleras.

El precio del combustible vuelve al centro de la escena luego de un nuevo incremento en el precio del petróleo. La posibilidad de registrar un alivio en los surtidores de las estaciones de servicio argentinas volvió a quedar en suspenso luego de una fuerte escalada en la cotización internacional del crudo.
Impulsado por la creciente inestabilidad en Medio Oriente y el riesgo latente sobre las rutas de transporte energético, el barril de petróleo Brent superó nuevamente la barrera de los USD 100, alcanzando picos de hasta USD 108 durante la última jornada comercial.
El foco de preocupación de los mercados financieros y del sector hidrocarburífero se concentra en el estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más determinantes del planeta por donde transita históricamente cerca de una quinta parte del crudo comercializado a nivel mundial. Los recientes ataques contra embarcaciones e infraestructura energética en la zona han elevado la prima de riesgo, introduciendo una elevada volatilidad en las cotizaciones globales.
Impacto en el mercado local y la estrategia de las petroleras
La disparada internacional afecta directamente las proyecciones de las compañías petroleras que operan en el país. En los últimos meses, firmas como YPF mantuvieron un esquema de amortiguación para evitar trasladar de forma automática los picos del crudo al consumidor final.
No obstante, la permanencia del barril en valores elevados altera la ecuación de costos y recuperación de márgenes. A pesar de los vaivenes externos, los precios locales experimentaron variaciones moderadas.
En la Ciudad de Buenos Aires, la nafta súper de YPF se ubica en torno a los $2.059 por litro (frente a los $2.037 de mayo), mientras que el gasoil se comercializa cercano a los $2.125.
Si bien el cuadro tarifario actual no prevé un incremento inmediato, el encarecimiento de la materia prima a nivel global descarta casi por completo la posibilidad de aplicar reducciones de precios en los combustibles en el corto plazo.
De prolongarse la crisis internacional con un petróleo sostenido por encima de los tres dígitos, las empresas petroleras del mercado local deberán reevaluar sus estructuras de costos para determinar si logran sostener la brecha entre la cotización internacional y el valor del producto en el mercado interno.




