El Gobierno transfirió a la Casa Militar el control total de la seguridad en la Quinta de Olivos
El Ejecutivo argumentó que el cambio busca reforzar la protección y agilizar la gestión.

La medida fue oficializada por la Casa Rosada y supone que la Casa Militar asumirá de manera integral la seguridad de la residencia presidencial y de las residencias transitorias del jefe de Estado. El Ejecutivo argumentó que el cambio busca reforzar la protección y agilizar la gestión.
La Casa Militar concentrará la seguridad presidencial
El Gobierno nacional dispuso una reestructuración en el esquema de seguridad de la Quinta de Olivos y resolvió que la Casa Militar quede al frente de todas las tareas vinculadas a la protección de la residencia presidencial.
La decisión fue comunicada este jueves desde la Casa Rosada y establece que el organismo, dependiente de la Secretaría General de la Presidencia, asumirá la responsabilidad integral de la seguridad tanto en la Quinta de Olivos como en las residencias transitorias utilizadas por el presidente y su familia, dentro y fuera del país.
Los motivos del cambio
Según explicó el Ejecutivo, la medida tiene como objetivo fortalecer el sistema de seguridad presidencial y optimizar los procedimientos administrativos vinculados a esa tarea.
Fuentes oficiales señalaron que la decisión también responde a un contexto de mayores exigencias en materia de seguridad internacional y a la necesidad de reforzar los protocolos ante la próxima visita del papa León XIV a la Argentina.
Como parte de la reestructuración, parte del personal civil que cumplía funciones en la residencia presidencial será desplazado de esas tareas. Distintas versiones periodísticas indican que algunos empleados fueron desvinculados y otros serán reubicados en diferentes dependencias del Estado, aunque el Gobierno no brindó precisiones sobre la cantidad de trabajadores alcanzados por la medida.
La Casa Militar, organismo encargado de la custodia del Presidente de la Nación y de las instalaciones presidenciales, pasará así a concentrar todas las funciones de seguridad en la Quinta de Olivos, en una decisión que modifica el esquema operativo que regía hasta el momento.




