“Esa bandera hizo más que toda la diplomacia argentina”: la emoción de un excombatiente de Malvinas
Miguel Martinez, excombatiente, dialogó con MDI y habló sobre sus recuerdos de la guerra, las dificultades después y el renovado sentimiento por la soberanía que se vivió durante el Mundial 2026, cuando Argentina volvió a enfrentar y vencer a Inglaterra.

Miguel Martinez volvió a poner en palabras sus recuerdos de Malvinas durante una entrevista telefónica con La Mañana de Info, donde repasó momentos de la guerra, habló de la importancia de mantener viva la memoria entre los jóvenes y contó qué sintió cuando la Selección Argentina derrotó a Inglaterra en el Mundial 2026.
Uno de los momentos más personales de la charla apareció cuando recordó el lugar donde permaneció durante aquellos días de 1982. Para él, aquel espacio terminó convirtiéndose en mucho más que una posición militar.
“Era mi casa”, explicó al recordar el pozo donde permaneció durante buena parte de su estadía en las islas.
El pozo que terminó siendo su “casa” en Malvinas
Miguel, que volvió a pisar las islas, contó que llegó a Malvinas el 13 de abril de 1982 y permaneció allí alrededor de 60 días. En un comienzo, aquel lugar parecía un sitio hostil, marcado por el frío, el agua y las difíciles condiciones en las que debían sobrevivir.
Sin embargo, con el paso de los días, aquel pozo terminó transformándose en el espacio donde encontraba cierta protección.
“En un momento nos parecía algo desagradable por el agua, el frío y todo lo que genera el lugar. Después era el lugar más seguro y más lindo que teníamos”, recordó.

Desde allí, aquel pequeño refugio representaba protección frente a las bombas y las condiciones extremas. Por eso, pese a las circunstancias en las que lo conoció, con el tiempo terminó asociándolo con una sensación de seguridad.
“Era el lugar que te protegía, que te cuidaba”, expresó.
El partido contra Inglaterra que volvió a poner a Malvinas en el centro
La conversación también estuvo atravesada por uno de los momentos que más movilizó a los argentinos durante el Mundial 2026: el partido entre Argentina e Inglaterra.
El excombatiente relató que comenzó siguiendo el encuentro desde el auto y que, después del gol inglés, decidió alejarse del partido. Sin embargo, finalmente volvió a encender la transmisión.
Argentina logró empatar, dio vuelta el resultado y terminó quedándose con el triunfo. Para Miguel, la emoción fue todavía mayor cuando apareció en el campo de juego una bandera alusiva a Malvinas.
“Me cambió la sintonía de cero al cien”, contó.
Pero su reflexión fue más allá de la celebración futbolística. Para Miguel, aquella imagen tuvo un significado que excedió al deporte y volvió a instalar públicamente el reclamo argentino por las islas.
“Esa bandera hizo más que toda la diplomacia argentina todos estos años”, sostuvo.
En su mirada, el momento fue una combinación de alegría y bronca: alegría por la victoria argentina y bronca porque haya sido un partido de fútbol el que terminara generando una escena de reivindicación de la soberanía argentina sobre Malvinas.
“Si tiene que venir un partido de fútbol a reivindicar al mundo que nuestra patria está usurpada...”, reflexionó durante la entrevista.
“Los jóvenes se entusiasman mucho” con Malvinas
Miguel también destacó el vínculo que mantiene desde hace años con las nuevas generaciones. Como parte de su tarea de difusión y memoria, brinda charlas en escuelas, centros culturales y universidades para contar su experiencia en primera persona.
Según relató, encuentra una respuesta muy fuerte entre los jóvenes.
“Los jóvenes se entusiasman mucho”, afirmó.

En sus encuentros procura no quedarse solamente con el relato bélico. Busca también transmitir qué significaba ser joven en 1982 y qué los llevó a atravesar aquella experiencia.
Miguel recordó que en aquel momento estudiaba Ingeniería Química y que, como muchos otros jóvenes, terminó dejando su vida cotidiana para ir a Malvinas.
“Nosotros salimos porque salimos. Peleamos por lo que estaba dado, peleamos por nuestros amigos”, explicó.
Uno de los mensajes que considera fundamental transmitir a las nuevas generaciones es el valor de la solidaridad entre quienes atravesaron aquella experiencia.
“Todos queríamos volver. O volvemos todos o no vuelve nadie”, recordó.
Para Miguel, esa idea continúa teniendo vigencia: la salida siempre es colectiva y nadie se salva solo.
Por eso sostiene que es necesario seguir hablando de Malvinas con los jóvenes, no solamente para responder preguntas sobre la guerra, sino también para generar una reflexión sobre la solidaridad, la memoria y el sentido de pertenencia.
Una mirada sobre la soberanía que va más allá de Malvinas
Durante la entrevista, Miguel también planteó una concepción amplia de la soberanía. Para el excombatiente, el reclamo por Malvinas no puede separarse de otras discusiones vinculadas con el territorio, los recursos naturales, el mar y la identidad nacional.
En ese marco, cuestionó las políticas del Gobierno nacional relacionadas con la cuestión Malvinas y expresó su desconfianza respecto de las posiciones adoptadas por el presidente Javier Milei.
“Yo, por lo menos, no le creo nada en ese sentido”, afirmó al ser consultado sobre el planteo del Gobierno nacional.
Miguel sostuvo que, desde su perspectiva, no se ha hecho lo suficiente en materia de soberanía y remarcó que para los excombatientes la cuestión Malvinas no puede ser utilizada únicamente como una herramienta para recuperar atención política.
Para él, la soberanía comprende también la defensa del mar, los recursos y otros aspectos vinculados al territorio argentino.
La difícil vida después de la guerra
Finalmente, Miguel fue consultado sobre qué fue lo más difícil de la posguerra.
Su respuesta fue contundente: “Todo”.
El excombatiente reconoció que los primeros años fueron especialmente difíciles, aunque remarcó que las consecuencias de aquella experiencia continúan siendo parte de la vida de quienes participaron de la guerra.
A más de cuatro décadas del conflicto, Miguel continúa recorriendo escuelas, universidades y distintos espacios para contar lo que vivió y, especialmente, para acercar la historia de Malvinas a quienes no habían nacido cuando ocurrió la guerra.




