El riesgo de no poder parar: cómo la hiperproductividad y el estrés económico desgastan el cuerpo
En diálogo con La Mañana de Info, el Dr. Carlos Coronel advirtió sobre las consecuencias del ritmo de vida actual y la falta de registro del agotamiento físico, en un contexto donde el sustento diario limita la posibilidad de tomarse un descanso.

La exigencia diaria por mantener la productividad y asegurar los ingresos económicos está empujando a muchas personas a ignorar los límites del propio cuerpo, transformando el agotamiento cotidiano en cuadros clínicos severos. Así lo advirtió el Dr. Carlos Coronel durante su columna en el programa La Mañana de Info, donde analizó cómo el estilo de vida actual y la inestabilidad condicionan la salud física y mental.

En el marco de la entrevista, el especialista sostuvo que las demandas financieras de la cotidianidad vuelven innegociable la necesidad de continuar en actividad, lo que dificulta la posibilidad de pausar la rutina. "La necesidad del dinero y la productividad son cosas innegociables porque las necesitamos para seguir en movimiento con la vida; es ahí donde uno tiene que empezar a registrar qué cosas le hacen mal y dónde voy equilibrando para sostener algunas cosas", explicó Coronel en el ciclo transmitido por Info del Estero.
El profesional señaló que uno de los mayores problemas en la salud radica en la disociación entre la mente y el cuerpo. Según expuso en La Mañana de Info, la preocupación constante —disparada por el contexto social y económico— actúa como un detonante que el organismo termina manifestando a través del cansancio y la fatiga.
Sin embargo, la respuesta habitual ante estas señales suele ser la postergación del descanso. "El mayor problema de disociar estos dos fenómenos, mente y cuerpo, es cuando hago cosas sin escuchar a nivel corporal, o a veces escucho muy por encima y sigo sin darle atención, hasta que lógicamente mi cuerpo revienta, y tienes que parar o parar", remarcó el médico durante el reporte.
Coronel enfatizó que el paso de un cansancio acumulado a una afección médica ocurre cuando se desatienden las alertas primarias del organismo. Síntomas como la irritabilidad, el insomnio o la falta de motivación no constituyen hechos aislados, sino advertencias de un desgaste mayor.
"Cuando aparecen síntomas que son signos de alarma como la irritabilidad, el insomnio, la pérdida de la motivación, podemos pasar de un plano de agotamiento a un plano clínico", detalló el profesional en la pantalla de Info, remarcando la importancia de ordenar las prioridades y registrar los límites individuales antes de que el cuadro derive en consecuencias corporales complejas.




