Documentos de 1833 conservados en Santiago fortalecen la memoria histórica sobre Malvinas
El gobernador Elías Suárez informó que se remitieron copias al canciller Pablo Quirno y que serán entregadas a autoridades del Congreso de la Nación y a legisladores nacionales.

El Archivo Histórico de Santiago del Estero conserva dos documentos oficiales fechados el 15 y el 22 de enero de 1833, vinculados con uno de los episodios centrales de la historia de las Islas Malvinas: la ocupación británica ocurrida a comienzos de ese año.
Los documentos fueron emitidos por quien entonces se desempeñaba como ministro de Gracia y Justicia, encargado del Departamento de Relaciones Exteriores de la República Argentina, y constituyen fuentes primarias contemporáneas a los acontecimientos.
Por su contenido, los escritos permiten reconstruir la reacción diplomática del Gobierno argentino frente a la ocupación y aportan nuevos elementos para preservar y difundir la memoria histórica vinculada con la cuestión Malvinas.

El registro de la ocupación
Según consta en las actas, la corbeta británica Clio fondeó el 2 de enero de 1833, a las 9 de la mañana, en el denominado entonces “Puerto de San Luis de la Soledad”.
El objetivo de la llegada, de acuerdo con la documentación, era tomar posesión de las islas en nombre de la Corona británica.
El comandante de la embarcación, John Onslow, comunicó que tenía órdenes de enarbolar el pabellón británico en un plazo de 24 horas, en el lugar donde hasta entonces flameaba la bandera de la República Argentina.
La acción se concretó pese a las protestas formuladas por el comandante de la goleta de guerra Sarandí, según queda registrado en los documentos.
Fuentes primarias de valor histórico
Los documentos conservados en Santiago adquieren especial relevancia porque registran de manera contemporánea la respuesta argentina ante aquellos acontecimientos.
En ellos, el Gobierno argentino reclama ante el representante británico, solicita explicaciones y deja asentada su posición frente a la ocupación de las islas.
Se trata, de este modo, de fuentes primarias que permiten conocer de primera mano cómo fue planteado el reclamo diplomático argentino en los primeros días posteriores a la ocupación británica.
La preservación de este tipo de documentación constituye además una tarea fundamental para la conservación del patrimonio histórico y para el acceso de las futuras generaciones a testimonios originales de acontecimientos que forman parte de la historia nacional.
Declarados de interés público provincial

A partir de su valor histórico y documental, los documentos fueron declarados de interés público provincial mediante el decreto 2026-2130-E-GDESDE-GSDE.
La decisión fue comunicada por el gobernador de Santiago del Estero, Elías Suárez, quien también informó que se remitieron copias al canciller Pablo Quirno y que serán entregadas a autoridades del Congreso de la Nación y a legisladores nacionales.
“Por su excepcional valor histórico y documental, los declaramos de interés público provincial”, señaló el mandatario santiagueño al referirse a la documentación.
Memoria y patrimonio documental
A 193 años de aquellos acontecimientos, los documentos preservados en el Archivo Histórico de Santiago del Estero permiten recuperar un registro de la reacción argentina frente a la ocupación británica de 1833.
Más allá de su contenido diplomático, representan también una muestra del valor que tienen los archivos históricos como custodios de documentos capaces de aportar nuevas miradas y testimonios sobre hechos centrales de la historia argentina.




