"Los primeros años son de supervivencia": así es criar mellizos y encontrar una rutina en medio del caos
Este 26 de septiembre se conmemora el Día Internacional de los Nacimientos Múltiples. Cecilia, de @mamademellisgo, nos cuenta cómo cambió su vida con la llegada de sus mellizos y por qué la red de apoyo se volvió indispensable durante la crianza.

Criar a un bebé ya implica reorganizar horarios, rutinas, sueño y buena parte de la vida cotidiana. Criar a dos al mismo tiempo puede llevar esa reorganización a otro nivel. Y eso es algo que Cecilia conoce muy bien.
La creadora de @mamademellisgo es mamá de mellizos, que dentro de un mes cumplirán cuatro años. En el marco del Día Internacional de los Nacimientos Múltiples, compartió con Info del Estero cómo fueron estos primeros años y qué significa para ella formar parte de una familia múltiple.

“No me imaginaba que iba a ser así”
Una de las cosas que Cecilia reconoce hoy, mirando hacia atrás, es que durante el embarazo no podía dimensionar realmente lo que significaría tener dos bebés al mismo tiempo.
“No me imaginé así. En realidad, cuando estaba embarazada ni lo imaginaba. Hasta que estuve en la práctica”, contó.
La llegada de los mellizos significó aprender sobre la marcha. Sueño, siestas, alimentación y horarios tuvieron que convertirse rápidamente en parte de una rutina organizada para poder sostener el día a día.
Y ahí apareció una de sus principales herramientas: su personalidad metódica.
“Mi estructura personal, mi manera de ser metódica en parte me ayudó para armar sus rutinas de sueño, medias siestas, alimentación”, explicó.
Pero ni siquiera la mejor organización podía evitar el caos inicial.
“Al principio me costó, porque es un lindo caos en todo hasta que nos acomodamos”, recordó.

Tres niñeras, cuadernos y una casa que tuvo que adaptarse
Los primeros años fueron, según Cecilia, los más intensos. La familia necesitó una estructura de apoyo importante para poder atender las demandas de dos niños pequeños al mismo tiempo
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Durante la etapa de recién nacidos y hasta los dos años llegó a tener tres niñeras. Después fueron dos y actualmente cuenta con una.
A eso se sumó una red familiar que, para ella, fue fundamental.
“Siempre con ayuda adicional de mi familia. Y nosotros. Porque además complementamos con los horarios de nuestro trabajo”, explicó.
Sus hermanas y su mamá tuvieron un papel importante en el cuidado de los mellizos, mientras que su papá también forma parte de esa organización cotidiana.
La casa también tuvo que cambiar. Cecilia recuerda una época de cuadernos, anotaciones y notas distribuidas por distintos lugares para poder llevar adelante las rutinas de los chicos.
“Hasta cambio de estructura de la casa te diría, hasta que enganchamos la dinámica”, relató.
No fue solamente aprender a cuidar a dos bebés. Fue aprender a organizar una familia alrededor de dos bebés que necesitaban atención prácticamente al mismo tiempo.

Casi cuatro años después: “La demanda absoluta la estamos superando”
Hoy la situación es diferente.
Los mellizos están a punto de cumplir cuatro años y aquella etapa de brazos, pañales y necesidad permanente de tener varias manos disponibles empieza a quedar atrás.
“La etapa de demanda absoluta de manos, pañales y demás la estamos superando”, contó Cecilia.
Eso no significa que la crianza se haya vuelto sencilla, sino que las necesidades cambiaron y la familia también encontró su propia dinámica.
“Los primeros años son de supervivencia”, resumió.
Con el tiempo llegaron las rutinas, la organización y una red de personas que permiten que el día a día funcione. Pero también apareció algo que Cecilia considera muy importante: encontrar a otras familias que atraviesan experiencias similares.
Mamás de mellizos: cuando compartir también es acompañar
Desde @mamademellisgo, Cecilia convirtió parte de esa experiencia personal en una comunidad para familias múltiples.
El espacio busca compartir experiencias, hacer catarsis, intercambiar información y, sobre todo, generar acompañamiento entre personas que muchas veces atraviesan situaciones muy parecidas.
Porque la crianza de mellizos puede tener momentos hermosos, pero también jornadas agotadoras, dudas y desafíos que no siempre son fáciles de explicar a quienes no los viven.
Por eso, en este Día Internacional de los Nacimientos Múltiples, la historia de Cecilia también sirve para poner en palabras una realidad que muchas familias conocen: criar de a dos requiere organización, paciencia y, muchas veces, una verdadera tribu.
Y casi cuatro años después de aquel comienzo que describió como “un lindo caos”, Cecilia ya puede mirar hacia atrás y reconocer que aquella dinámica que parecía imposible de ordenar terminó convirtiéndose en su propia manera de vivir la maternidad múltiple.




