Crisis: una distribuidora de golosinas despidió al menos a 53 empleados en la Provincia de Buenos Aires
La firma notificó los despidos mediante telegramas enviados a su planta comercial y logística, argumentando una drástica reducción en las ventas de golosinas y alimentos secos en todo el territorio bonaerense.

La recesión económica y la caída del consumo masivo cobraron una nueva víctima en el sector comercial tras confirmarse que la empresa Potigian, una reconocida distribuidora vinculada a la cadena mayorista Diarco, efectivizó el despido de al menos 53 trabajadores afiliados al Sindicato de Empleados de Comercio en su centro de distribución de la localidad de 9 de Abril, en Esteban Echeverría.
La firma notificó los despidos mediante telegramas enviados a su planta comercial y logística, argumentando una drástica contracción en las ventas de golosinas y alimentos secos en todo el territorio bonaerense.
Potigian es parte del Grupo Goldfarb, el conglomerado empresario que incluye al mayorista Diarco.

Cómo se desencadenaron los despidos en la distribuidora vinculada a Diarco
La llegada masiva de las cartas documento tomó por sorpresa a los trabajadores al inicio de la jornada laboral en la casa central de Esteban Echeverría. Según denunciaron los referentes gremiales, la empresa venía aplicando reducciones de turnos y esquemas de suspensiones optativas durante los últimos meses ante la imposibilidad de mantener el volumen habitual de despacho a comercios de cercanía y kioscos.
Desde la representación sindical remarcaron que el grupo empresarial al que pertenece la distribuidora pretendió justificar las cesantías invocando el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo para abonar únicamente el 50% de las indemnizaciones por fuerza mayor. Los trabajadores rechazaron esa maniobra legal al considerar que la compañía forma parte de un holding comercial con solvencia suficiente para afrontar los compromisos laborales vigentes.
La caída del consumo masivo y el impacto de la crisis en el sector mayorista
El episodio registrado en Esteban Echeverría refleja la compleja coyuntura que atraviesa la cadena de distribución minorista y el rubro de alimentos en la Argentina. Diversos informes de consultoras privadas confirman desplomes de dos dígitos en las ventas de alimentos, bebidas y golosinas en supermercados y almacenes de barrio, afectando directamente la rentabilidad de las empresas distribuidoras intermadiarias.
La acumulación de stock sin rotación y el encarecimiento de los costos fijos, como energía, combustibles y logística de transporte, empujaron a varias pymes del sector comercial a recortar nóminas salariales o reestructurar sus plantas operativas. Gremios de la actividad advierten que las tensiones en el empleo formal tienden a agudizarse de no registrarse un cambio de tendencia en el poder adquisitivo del consumidor.




