Milei pidió "paciencia" y aseguró que "con otro Gobierno hubiese explotado todo por los aires"

El presidente Javier Milei encabezó este miércoles una exposición virtual ante el auditorio del Coloquio de IDEA. El mandatario se conectó desde Francia, donde participa de la gira oficial Argentina Week. Allí repasó la coyuntura económica, admitió un menor ritmo de actividad y contrapuso su modelo con la oposición de cara al próximo escenario electoral.
Durante su intervención, reconoció una "desaceleración del crecimiento de la economía", aunque argumentó que el proceso requiere tiempo y disciplina. "Hay que tener paciencia, los procesos de crecimiento no son instantáneos. Los procesos de crecimiento demandan mucho tiempo", señaló, al tiempo que remarcó que el Gobierno mantiene un "trabajo sistemático" para acelerar la recuperación a pesar de "lo duro que puede ser la transición".
Al analizar los factores detrás de las dificultades actuales, Milei atribuyó la inestabilidad a la oposición política —a la que definió como "energúmenos" y una "máquina de impedir"— y a determinantes del contexto internacional, como el alza de las tasas de interés en Estados Unidos y las fluctuaciones del petróleo por el conflicto en Medio Oriente.
"Con otro Gobierno hubiese explotado todo por los aires. En otro momento habría una aceleración inflacionaria enorme con una caída en la actividad y el empleo", aseveró el Presidente, al argumentar que el debate económico actual gira en torno a la velocidad de la baja de la inflación y del crecimiento de los salarios. En esa misma línea, volvió a denunciar que su gestión atravesó "siete intentos de golpes de Estado" y "actos de terrorismo en las calles".
Respecto de la cautela de las inversiones privadas, Milei consideró "entendible" que parte del empresariado aguarde el resultado de las urnas antes de volcar capitales. "Están esperando el veredicto de los argentinos", reconoció, antes de proyectar la contienda de 2027: "Los argentinos se van a enfrentar a elegir entre el sendero que conduce al crecimiento o volver al pasado que fracasó hace 100 años. Se definirá si seremos un país grande o un país miserable". En ese tramo de su discurso, dirigió descalificaciones directas hacia la expresidenta Cristina Kirchner.
Finalmente, al ser consultado sobre modificaciones estructurales en la política económica, el líder libertario descartó definiciones impositivas inmediatas y supeditó cualquier rebaja de tributos a la mejora de la recaudación y del ritmo de actividad. En materia previsional, aclaró que una reforma profunda se evaluaría recién en un eventual segundo mandato, supeditando su viabilidad a la reducción de la informalidad laboral.




