Toto Caputo, en la cuerda floja tras el informe de la AGN por pérdidas de USD 1.023 millones en operaciones con el oro
La Política Online afirmó que el ministro de Javier Milei se encuentra en revisión tras el informe de la Auditoría General de la Nación.

La continuidad de Luis “Toto” Caputo al frente del Ministerio de Economía quedó bajo la lupa en medio de los cuestionamientos por la marcha de la actividad productiva, las revisiones a la baja de las proyecciones de crecimiento y el impacto político del informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) sobre operaciones financieras vinculadas al oro, que señaló pérdidas superiores a los USD 1.023 millones durante 2025. En paralelo, Alberto Ades comenzó a ganar protagonismo como una de las figuras que el presidente Javier Milei consulta para analizar el rumbo económico.

Aunque no existe una confirmación oficial de que Caputo vaya a dejar su cargo ni de que Ades sea su reemplazante, una serie de movimientos alimentó las especulaciones sobre el futuro del equipo económico. La invitación del mandatario al economista radicado en Nueva York para exponer ante el gabinete, sumada a su creciente presencia mediática y a la publicación de sus propuestas, reforzó las versiones sobre su posible incorporación a la gestión.
El escenario se vuelve más delicado para el ministro en un momento en que el Gobierno necesita mostrar señales de recuperación económica, mientras distintos indicadores evidencian las dificultades de la industria y la construcción para consolidar una tendencia positiva.
El informe de la AGN suma presión sobre Caputo por las operaciones con el oro
El informe de la Auditoría General de la Nación sobre las operaciones financieras vinculadas al oro durante 2025 incorporó un nuevo elemento de tensión en el escenario económico. El organismo señaló pérdidas superiores a los USD 1.023 millones, mientras que el Banco Central de la República Argentina rechazó las acusaciones de especulación y sostuvo que las operaciones respondieron a una estrategia destinada a proteger las reservas internacionales.
El caso abrió interrogantes sobre la administración de los activos del sistema financiero y las decisiones adoptadas en un período marcado por la necesidad de fortalecer las reservas. Sin embargo, el señalamiento de pérdidas informado por la AGN no implica, por sí solo, que se haya determinado una responsabilidad personal de Caputo.
El episodio se suma a las dificultades que enfrenta el equipo económico para sostener la confianza de los mercados y demostrar que la estabilización financiera puede traducirse en una recuperación de la actividad.
En ese contexto, las versiones sobre eventuales cambios en el Ministerio de Economía comenzaron a circular con mayor intensidad, aunque hasta el momento no se anunció una modificación formal en la conducción de la cartera.
## Alberto Ades gana protagonismo y presenta su visión para la economía argentina
Alberto Ades desarrolló buena parte de su carrera en el sector financiero internacional, con pasos por entidades como Citigroup, Merrill Lynch y Goldman Sachs. Radicado en Nueva York, se dedica al análisis de los mercados, las monedas, los bonos, las acciones y las materias primas.
Su perfil, más vinculado con las finanzas internacionales que con la exposición política, cambió en las últimas semanas. Milei lo invitó a presentar sus ideas ante el gabinete nacional, una convocatoria que despertó atención en medio de las dudas sobre la evolución de la economía argentina.
La ausencia de Caputo en aquella reunión, atribuida por el ministro a un problema de salud, también alimentó comentarios en el ámbito político. Horas después, el titular de Economía apareció en el programa de streaming La Misa, conducido por Daniel Parisini, conocido como Gordo Dan, donde recibió una presentación elogiosa.
Ades, por su parte, comenzó a participar en programas de televisión y streaming de amplia audiencia. En sus intervenciones defendió los avances del Gobierno en materia de equilibrio fiscal y apertura comercial, pero cuestionó la idea de que un programa de estabilización deba conducir necesariamente a una etapa recesiva.
Este jueves, además, difundió en redes sociales un documento con lineamientos para afrontar el estancamiento económico. El texto fue interpretado como una propuesta para moderar los costos de la transición sin abandonar los principales objetivos del programa oficial.
Qué propone Ades para salir del estancamiento económico
En su planteo, Ades reconoció los resultados obtenidos en materia de desinflación y apertura comercial, pero advirtió sobre la necesidad de prestar atención a las consecuencias que el proceso de ajuste tiene sobre las empresas y los sectores productivos.
El economista convocó a sus colegas a abandonar las discusiones centradas exclusivamente en la crítica y aportar alternativas que permitan reducir los costos de la transición económica.
Entre sus principales lineamientos, planteó la necesidad de darles oportunidades de adaptación a las empresas que puedan seguir siendo competitivas, sin comprometer el equilibrio fiscal ni los objetivos de reducción de la inflación.
Su enfoque no supone un rechazo al programa económico de Milei. Por el contrario, parte de la continuidad del ajuste y de la apertura comercial, pero incorpora la discusión sobre cómo evitar que esos cambios profundicen las dificultades de la actividad productiva.
La propuesta adquiere relevancia porque toca uno de los puntos más sensibles de la gestión de Caputo: la relación entre la estabilidad macroeconómica y la recuperación de la producción, el empleo y el consumo.
Industria y construcción: las señales que complican el panorama del ministro
Las dificultades de la actividad económica constituyen otro factor que condiciona al equipo de Economía. En los últimos días, Caputo destacó una suba mensual del 1,9% en el índice de producción industrial, después de una caída del 5,1% en el período anterior.
También puso el foco en la recuperación mensual del 0,4% registrada por la construcción, un sector que venía de dos retrocesos consecutivos. Sin embargo, la tendencia del indicador no ofreció señales concluyentes de una recuperación sostenida.
Los datos generaron cuestionamientos de economistas que interpretaron las mejoras como rebotes parciales después de caídas pronunciadas, antes que como una consolidación del crecimiento.
A ese escenario se sumó la revisión a la baja de las expectativas económicas recogidas en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central. Según las cifras mencionadas en el debate económico, la previsión de crecimiento del producto bruto interno (PBI) quedó en el 1,5%, lejos del 4,5% que había proyectado originalmente el Gobierno.
La distancia entre las expectativas iniciales y las estimaciones actuales profundiza el desafío oficial: sostener el equilibrio macroeconómico y, al mismo tiempo, mostrar resultados concretos en la economía real.
El futuro de Caputo y las dudas sobre el rumbo económico
La aparición de Ades como interlocutor directo de Milei y la difusión de sus propuestas coinciden con una etapa de mayor exigencia para el Ministerio de Economía. A las dificultades productivas se suman las discusiones sobre las decisiones financieras y la necesidad de consolidar la confianza en el programa oficial.
También circularon versiones sobre reuniones de Caputo con empresarios y gobernadores provinciales en las que habría reconocido riesgos para la actividad económica. Sin confirmaciones independientes sobre esos encuentros y sus contenidos, esas versiones deben considerarse parte de las especulaciones que rodean al ministro.
Por ahora, la posibilidad de que Ades reemplace a Caputo no cuenta con una confirmación oficial. Su participación ante el gabinete y su creciente exposición pública muestran que sus ideas tienen un espacio de consideración en el entorno presidencial, pero no acreditan una decisión de cambio en la conducción económica.
La combinación del informe de la AGN, las dificultades de la industria y la construcción y la discusión sobre cómo reactivar la economía mantiene la atención sobre Caputo. El interrogante central es si el Gobierno sostendrá el esquema actual o buscará introducir cambios para acelerar la recuperación, sin apartarse de sus objetivos fiscales y monetarios.




