No dan los números: cerraron 1400 empresas por mes desde enero hasta julio

Durante los primeros siete meses de 2026, el entramado productivo registró la pérdida neta de 9.682 empresas. Esto representa un promedio de casi 1.400 cierres mensuales.
La contracción del sector empresarial estuvo acompañada por la destrucción de 139.895 puestos de trabajo registrados en el mismo período, de acuerdo con datos procesados por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en base a registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).
La dinámica descendente se confirmó en las cifras de julio, mes en el que se contabilizaron 948 empleadores y 3.485 trabajadores registrados menos en comparación con junio.
El deterioro acumula una tendencia de mediano plazo. Entre noviembre de 2023 y julio de 2026, la nómina de empleadores formales pasó de 512.357 a 480.067 unidades, lo que implica una baja neta de 32.290 empresas.
En cuanto a la ocupación, el total de empleados declarados cayó de 9.857.173 a 9.419.562 personas, lo que significa la pérdida de 437.611 puestos de trabajo. Desde la SRT precisaron que la reducción de unidades productivas afectó con especial severidad a las micro, pequeñas y medianas empresas.
Por su parte, informes de la Secretaría de Trabajo mostraron que en junio el empleo asalariado disminuyó un 1,5% interanual, equivalente a 147.900 asalariados menos. El repliegue afectó en mayor medida al sector privado, que anotó un descenso del 1,9%, mientras que en el sector público la baja fue del 0,9%. Paralelamente, las estadísticas oficiales reflejaron un incremento en las categorías de monotributistas y en el trabajo no registrado.
Analistas del sector atribuyen el fenómeno a la imposibilidad de afrontar costos operativos fijos en un escenario atravesado por el estancamiento del consumo interno.
Asimismo, diversas compañías optaron por reestructurar sus modelos de negocio, pasando de la producción local a la comercialización de bienes importados con plantillas de personal reducidas.
Sin embargo, desde la Secretaría de Trabajo señalaron que la contracción del total de firmas responde fundamentalmente a la escasa creación de nuevos emprendimientos productivos más que a una tasa de quiebras atípicamente elevada.




