Una multinacional cerró una planta después de cinco décadas: qué pasará con los empleados
La fábrica elaboraba amoníaco y tiosulfato de amonio, insumos utilizados para producir fertilizantes y mejorar la nutrición de los cultivos.

La multinacional agroindustrial Bunge cerró su planta de producción de químicos industriales y agrícolas en Campana, provincia de Buenos Aires, después de más de 50 años de actividad. La decisión afectó a 110 trabajadores, que fueron desvinculados en medio de la incertidumbre sobre su futuro laboral.
La fábrica elaboraba amoníaco y tiosulfato de amonio, insumos utilizados para producir fertilizantes y mejorar la nutrición de los cultivos. En esta operación también participaba la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), con una participación equivalente al 17,5% de la producción.
Los motivos del cierre
Desde la compañía explicaron que la decisión se tomó después de un “extenso proceso de análisis” y de evaluar distintas alternativas operativas y comerciales para sostener la actividad.
Sin embargo, señalaron que las limitaciones tecnológicas y de infraestructura de una planta con más de cinco décadas de funcionamiento, junto con los cambios en las condiciones del mercado y el abastecimiento de insumos, afectaron la viabilidad del negocio.
El cierre se limita a las operaciones industriales de Campana y no implica el cese del resto de las actividades de Bunge en Argentina.
Despidos y preocupación por el futuro laboral
El Sindicato de Trabajadores Químicos y Petroquímicos de Zárate-Campana denunció que la decisión fue comunicada el lunes por la tarde, sin aviso previo a los empleados ni a la representación gremial.
“Ellos no le avisaron a nadie. El que entró a trabajar hoy no sabía que a la tarde lo iban a despedir. Nosotros tampoco. Nadie sabía nada”, afirmó el secretario general del sindicato, Oscar Casco, al medio local Impacto Local.
Según el dirigente, los trabajadores comprendidos en el convenio colectivo fueron notificados del envío de los telegramas de despido, mientras que el personal fuera de convenio ya había sido desvinculado.
Qué pasará con los 110 despedidos
Bunge aseguró que acompañará a las personas afectadas y que cumplirá con las obligaciones laborales correspondientes. Sin embargo, hasta el momento no se precisó si habrá posibilidades de reubicación en otras operaciones de la compañía, ni se detallaron los plazos del cierre definitivo y las condiciones particulares para cada trabajador.
Así, el futuro de los 110 empleados permanece sujeto a las medidas que adopte la empresa en el marco del proceso de desvinculación.




