Almuerzo a Ciegas en Santiago del Estero: 100 invitados vivirán una experiencia que busca cambiar la mirada
El CEI N.º 50 realizará este viernes la séptima edición de la propuesta, que invita a compartir un almuerzo sin utilizar la vista. “Por dos horas se torna una experiencia de no saber cómo reaccionar”, explicó su directora, Alejandra Ayunta, en Primera Mañana.

¿Qué pasa cuando algo tan cotidiano como sentarse a comer se convierte en una experiencia en la que no se puede ver? Esa es la pregunta que propone responder el Almuerzo a Ciegas, una iniciativa del Centro Educativo Integral (CEI) N.º 50 “San Juan Pablo II” que tendrá su séptima edición este viernes en Santiago del Estero.
La directora de la institución, Alejandra Ayunta, contó los detalles de la actividad este martes, durante una entrevista en Primera Mañana. Este año participarán 100 invitados, entre integrantes de la comunidad educativa y personas vinculadas a escuelas y profesorados donde están integrados alumnos con discapacidad visual.
La propuesta surgió con un grupo mucho más reducido. “Cuando empezamos éramos 30. La respuesta fue tan linda que fuimos creciendo”, recordó Ayunta, quien destacó que la experiencia invita a cambiar la manera de mirar una realidad que muchas veces se conoce solo desde afuera.

Comer sin ver: una experiencia que cambia los roles
Durante el almuerzo, los participantes deben desenvolverse sin utilizar la vista y seguir las indicaciones de quienes los guían. En cada mesa hay un docente y un alumno con discapacidad visual, que acompañan la experiencia.
“Por dos horas se torna una experiencia de no saber cómo reaccionar y deben seguir indicaciones, confiar en la persona que están guiando”, explicó la directora.
La actividad pone a los invitados frente a situaciones habituales que, sin la vista, requieren otras formas de orientarse y desenvolverse. Lo que normalmente se hace casi sin pensar pasa a depender de las indicaciones de otra persona.
Pero el sentido de la propuesta va más allá de experimentar, por un rato, cómo es comer sin ver. También busca generar un encuentro que permita revisar prejuicios y comprender mejor las experiencias de las personas con discapacidad visual.
Ayunta contó que le gustaría que el almuerzo pudiera realizarse, en algún momento, de manera abierta al público, para que más personas tengan la posibilidad de participar.

35 años de trabajo y una pregunta que sigue vigente
La directora lleva 35 años de servicio en el CEI N.º 50, una institución pública y gratuita que acompaña a personas con discapacidad visual desde los primeros meses de vida hasta la adultez y la vejez.
Desde esa trayectoria, Ayunta resumió el sentido más profundo de la actividad con una pregunta que, según dijo, sigue haciéndose: “¿Quién ayuda a quién?”
La reflexión pone el foco en algo que suele pasar inadvertido: quienes llegan pensando que van a ponerse en el lugar del otro también pueden llevarse una experiencia que cuestione sus propias ideas sobre la discapacidad, la autonomía y la ayuda.
La séptima edición del Almuerzo a Ciegas se realizará en la misma semana del Día Internacional del Bastón Blanco, que se conmemora cada 15 de octubre. La fecha busca visibilizar la autonomía y los derechos de las personas con discapacidad visual, una realidad que el CEI N.º 50 trabaja todos los días desde las aulas y que, con esta iniciativa, busca acercar al resto de la comunidad.



