Detuvieron a un gendarme en Santiago del Estero por una denuncia de abuso sexual
El acusado tiene 36 años y fue arrestado en Yanda tras una denuncia por abuso sexual con acceso carnal y amenazas agravadas. La víctima sería una empleada pública.

Un cabo de Gendarmería Nacional fue detenido el martes en la localidad de Yanda, Santiago del Estero, luego de ser denunciado por una empleada pública de 36 años de edad por un presunto ataque sexual ocurrido durante un encuentro que habían pactado después de cinco meses de conversaciones por redes sociales y teléfono.
La denuncia fue radicada en la Comisaría 16 de Los Flores y quedó bajo la intervención de la jueza de Género, Norma Morán, quien ordenó el procedimiento realizado por efectivos del Departamento Trata de Personas y Delitos Conexos. La presentación incluye acusaciones por abuso sexual con acceso carnal y amenazas agravadas.
De acuerdo con el relato de la denunciante, el vínculo con el uniformado había comenzado en mayo y las conversaciones giraban principalmente en torno a cuestiones laborales. El 10 de octubre, él la invitó a salir y pasó a buscarla en una camioneta 4x4 negra. Según la mujer, le dijo que irían a su casa a tomar un fernet y ambos se dirigieron hasta la vivienda por la ruta 9.

La denuncia contra el gendarme: qué habría ocurrido durante el encuentro
Siempre según la presentación judicial, una vez en la casa, ambos escucharon música y bebieron fernet. En un momento, el hombre le habría indicado que revisara qué había detrás de una puerta. Cuando la mujer ingresó a la habitación y encendió la luz, encontró una cama.
La denunciante sostuvo que el gendarme apareció detrás de ella y comenzó a tocarla por encima de la camisa. Ante esa situación, le pidió que la llevara de regreso a su casa. Sin embargo, según su declaración, el hombre habría continuado con las agresiones y la habría sometido sexualmente contra su voluntad.
El relato también señala que la mujer lloraba y le insistía para que la trasladara a su domicilio porque estaba sangrando. Según denunció, el acusado ingresó al baño y se duchó mientras ella permanecía en la vivienda, sin atender sus pedidos.
La presunta amenaza con un arma de fuego
La mujer también declaró que, durante el episodio, el gendarme le habría advertido: "Yo soy militar, tengo un arma". Según su versión, abrió el cajón de una mesa de luz, sacó un arma de fuego de color plateado o dorado y la colocó sobre un placard.
Posteriormente, el hombre le habría dicho que la llevaría a su casa. Ambos subieron nuevamente a la camioneta y, de acuerdo con la denuncia, el conductor esquivó un control policial antes de dejarla en su domicilio.
Al día siguiente, la mujer le escribió por WhatsApp para comunicarle que se sentía mal y tenía fuertes dolores. La respuesta que le atribuyó al acusado incluyó una referencia a las cámaras de seguridad que, según él, estaban instaladas en toda la vivienda, incluso en el dormitorio, y una advertencia sobre posibles problemas entre ambos.
El allanamiento en Yanda y las pruebas secuestradas
Tras la denuncia, la Justicia dispuso el arresto del cabo, quien fue alojado en una dependencia de seguridad. La información del caso indica que el hombre tenía 36 años y contaba con una carpeta psicológica desde hacía dos años.
Durante el allanamiento realizado en Yanda, los investigadores secuestraron dos teléfonos celulares, una notebook, un arma de fuego, cartuchos y un uniforme de Gendarmería Nacional. Estos elementos quedaron vinculados al procedimiento judicial.




