Estudiantes santiagueños presentan una obra de teatro ciego para reflexionar sobre el extractivismo
La puesta realizada por los estudiantes del Instituto San Pedro Nolasco busca abrir un espacio de reflexión colectiva sobre el ambiente.

Alumnos del Instituto San Pedro Nolasco de Santiago del Estero presentarán Desgarrando la Tierra, una propuesta de teatro ciego que invita a reflexionar sobre el extractivismo, sus consecuencias sociales y ambientales, y el impacto de un modelo de desarrollo basado en la explotación de los recursos naturales.
Las estudiantes Pía Llanos, Justo Molina Jozami, Valentina Buxeda y Catalina Rottjer compartieron su experiencia en una entrevista con La Mañana de Info y dieron detalles de la puesta en escena, prevista en el Teatro La Casa, ubicado en pasaje San Lorenzo 2723.
La propuesta busca que el público se involucre en una experiencia sensorial diferente, en la que los sentidos cobran protagonismo para abordar una problemática que atraviesa a numerosas comunidades.
A través de esta experiencia, la obra cuestiona la idea tradicional de progreso y plantea la necesidad de construir alternativas que prioricen la vida, la justicia social, el cuidado del ambiente y la participación de las comunidades.
Una historia sobre las promesas del progreso y sus consecuencias
Desgarrando la Tierra es una obra de Silvina Corvalán Ullúa, basada en el cuento Las garras del (sub)desarrollo, de Diego García Ríos. Fue concebida especialmente para el formato de teatro ciego y aborda los impactos sociales, ambientales y de género del extractivismo minero en una comunidad rural.
La historia transcurre en una humilde vivienda de adobe en Catamarca, donde vive la familia Jáuregui, integrada por Eusebio y Ramona y sus hijos Marcelita, Lucio y Andrés.
Mientras Ramona y su hija elaboran conservas para vender en la ciudad de Santa María, Marcelita comienza a cuestionar la desigual distribución de las tareas domésticas por razones de género.
Durante un viaje para comercializar sus productos, los hermanos descubren una máquina de peluches. La garra metálica que atrapa los juguetes despierta la fascinación de la familia y se convierte en un símbolo de la tecnología y las promesas de un futuro mejor.
Sin embargo, esa expectativa cambia con la llegada de trabajadores mineros que, bajo la promesa de desarrollo y empleo, comienzan a explotar la montaña.
Las consecuencias no tardan en aparecer: el agua se contamina, los animales sufren el impacto de la actividad y la salud de los habitantes comienza a deteriorarse.
Frente a esta realidad, la familia comprende la analogía entre la garra de la máquina de peluches y el modelo extractivista: una fuerza externa que promete beneficios, pero que termina apropiándose de los recursos esenciales de la comunidad.

El teatro ciego como experiencia de reflexión
La obra propone una experiencia que va más allá de la representación teatral convencional. Al trabajar con la ausencia de estímulos visuales, el teatro ciego busca potenciar los demás sentidos y generar una conexión diferente entre el público y la historia.
En ese recorrido, Desgarrando la Tierra invita a pensar qué significa realmente el progreso, quiénes se benefician de la explotación de los recursos naturales y cuáles son los costos que deben afrontar las comunidades.




