Estafa de $170 millones en Santiago: cómo operaban el dueño de la lomitería y el empleado bancario
Cheques a 120 días, cuentas bancarias y un proveedor perjudicado fueron las claves de esta maniobra que tiene a dos personas detenidas.

La investigación por una presunta estafa de $170 millones en Santiago del Estero comienza a revelar detalles sobre el mecanismo que habría provocado el perjuicio económico denunciado por una empresa proveedora de artículos gastronómicos. En el centro de la causa aparecen dos hombres detenidos: José Agustín Khairallah, propietario de la cadena de lomiterías Lomo Khai, y Cristian Barrón Palazzi, empleado del Banco Francés.
La denuncia apunta a una serie de operaciones comerciales respaldadas por cheques de pago diferido que, según la presentación judicial, no pudieron hacerse efectivos cuando llegó el momento de cobrarlos. El expediente busca establecer cómo se desarrollaron esas transacciones y qué participación habría tenido cada uno de los sospechosos.
Cómo habría funcionado la maniobra investigada
La firma Mercon SRL, dedicada a la provisión de artículos para el sector gastronómico, denunció haber sufrido un importante perjuicio económico en el marco de su relación comercial con la cadena de lomiterías.
Según los detalles difundidos sobre la presentación judicial, la empresa suministraba equipamiento y productos necesarios para el funcionamiento de los locales, entre ellos freezers, heladeras, exhibidoras y máquinas para cortar fiambres, carnes y quesos.
El punto central de la denuncia está en los cheques diferidos que se habrían utilizado para respaldar los pagos. Los documentos tenían vencimientos establecidos a 60, 90 y 120 días. Sin embargo, cuando la firma proveedora intentó cobrarlos, varios fueron rechazados.
El reclamo económico se habría ampliado a medida que avanzó la presentación judicial, hasta alcanzar una cifra cercana a los $170 millones. Entre los documentos mencionados figuran cheques rechazados por más de $48 millones, correspondientes a operaciones realizadas entre noviembre de 2025 y julio de 2026. Ese monto sería una parte del reclamo total, según la información trascendida hasta el momento.
El vínculo entre el empresario y el empleado bancario
Otro de los aspectos centrales de la investigación es la relación entre Khairallah y Barrón Palazzi.
Mientras el primero está identificado como propietario de la cadena de lomiterías, el segundo se desempeñaría como empleado del Banco Francés. De acuerdo con los detalles atribuidos a la denuncia, el trabajador bancario habría estado vinculado con la administración de las cuentas del empresario gastronómico y también habría mantenido una relación con la estructura comercial de la firma.
Ese vínculo forma parte de los elementos que deberán ser examinados para determinar si existió una actuación coordinada en las operaciones cuestionadas y cuál habría sido el papel concreto de cada uno.
Por el momento, la existencia de esa relación no permite dar por probada una responsabilidad penal compartida. La Justicia deberá analizar la documentación, las operaciones y los demás elementos incorporados a la causa para establecer qué ocurrió.




