“Me hizo poner la contraseña y me vació la billetera virtual”: el dramático relato del padre Ramírez tras el asalto
El sacerdote de la parroquia San Juan Diego contó en diálogo con Primera Mañana cómo fue amenazado con un arma, golpeado en la cabeza y obligado a facilitar el acceso a su cuenta de Mercado Pago.

“Dame la plata o te pego un tiro”. Con esa amenaza, un delincuente irrumpió en la casa parroquial de San Juan Diego, en el barrio San Germés, y sometió al padre Jorge Fernando Ramírez durante un asalto ocurrido en la madrugada del lunes 19 de octubre.
En diálogo con Primera Mañana, el sacerdote reconstruyó los momentos de tensión que vivió cuando se encontró con el asaltante, quien llevaba guantes de látex y un pasamontañas. Además de sustraerle dinero en efectivo, lo obligó a facilitar el acceso a su billetera virtual y transfirió los fondos disponibles.
“Forcejé, pero no pude cerrar la puerta. Me apuntó y me pegó en la cabeza”, relató Ramírez al describir la violencia con la que actuó el delincuente. El sacerdote explicó que no sufrió cortes, aunque fue golpeado durante el episodio.
El dinero de las misas y una obra que sigue en marcha
El padre Ramírez contó que el dinero sustraído correspondía a dos destinos concretos: la recaudación de las misas del fin de semana y el pago de los albañiles que trabajan en una obra de construcción vinculada a la capilla.
“Era domingo a la noche y tenía la recaudación de la misa. El lunes recién la iba a llevar al banco. Por una cuestión de seguridad, la tenía en mi habitación, cerca de la cama”, explicó.
Según la denuncia, el delincuente se apoderó de $300.000 correspondientes a las colectas y de otros $600.000 destinados a pagar a los trabajadores.
Sin embargo, el robo no terminó allí. El asaltante tomó el celular del sacerdote, ingresó a su cuenta de Mercado Pago, utilizó el reconocimiento facial y le exigió que introdujera la contraseña.
“Me agarró el celular, entró a Mercado Pago, hizo el reconocimiento del rostro, me hizo poner la contraseña y me vació la billetera virtual”, recordó.
A través de esa operación se transfirieron otros $1.810.000, por lo que el perjuicio económico total ascendió a $2.710.000.
El dinero tenía un valor especial para la comunidad religiosa porque una parte importante de los fondos se había reunido con esfuerzo para avanzar con las obras.
“Me dolió mucho porque acá estamos todos los días vendiendo cosas para recaudar dinero y hacer la obra, que bastante avanzada está, pero tenemos que empezar de todo”, expresó el sacerdote.
Destacó el trabajo de la Policía y el acompañamiento recibido
Tras el violento episodio, Ramírez también se refirió a la respuesta de las fuerzas de seguridad y al apoyo que recibió de la comunidad religiosa.
“La Policía es muy buena. A pesar de todas las cosas que pasan, ellos llegaron a los pocos minutos de que ocurrió el hecho, lo mismo que el servicio de Monitoreo”, señaló.
El sacerdote destacó especialmente el trato recibido durante las actuaciones posteriores al asalto.
“La Policía se mostró muy respetuosa, me sentí muy acompañado por ellos, lo mismo que por la Iglesia”, manifestó.
Sus palabras reflejaron el impacto que le dejó el episodio, pero también el acompañamiento que encontró después de la agresión.
“Gracias a Dios fue un susto, la vida continúa”
A pesar del robo y de la violencia sufrida, el padre Ramírez aseguró que intentó retomar rápidamente sus actividades habituales.
“Gracias a Dios fue un susto, la vida continúa”, expresó durante la entrevista.
Como muestra de esa decisión de seguir adelante, contó que los albañiles regresaron a trabajar el mismo lunes, apenas horas después del asalto.
La obra de la capilla, que se sostiene con el esfuerzo y la colaboración de la comunidad, continúa en marcha mientras avanza la investigación judicial para esclarecer el hecho e identificar las responsabilidades correspondientes.
El caso había motivado distintos procedimientos policiales y, posteriormente, la detención de un hombre de 33 años en el marco de la causa. La investigación busca determinar su eventual participación y esclarecer todos los detalles del asalto.




