Medios Escolares: la propuesta que lleva la radio y el streaming a las aulas
En diálogo con Info del Estero, sus referentes explicaron cómo trabajan para que los estudiantes sean protagonistas y por qué más del 60% del alcance de la iniciativa está en el interior provincial

¿Qué pasaría si los estudiantes pudieran convertir sus ideas en un programa de radio, producir videos para redes sociales o investigar las historias de su comunidad? Esa es la propuesta del Programa de Medios Escolares de Santiago del Estero, una iniciativa que busca llevar la comunicación a las aulas y transformar a los chicos y chicas en protagonistas de sus propios proyectos.
En diálogo con La Mañana de Info, referentes del programa explicaron que la iniciativa forma parte de las políticas socioeducativas del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la provincia y apunta a garantizar el derecho a la comunicación, fortalecer las trayectorias educativas y promover nuevas formas de enseñar y aprender.
“Medios Escolares tiene como eslogan ‘la voz de los estudiantes’, que es sobre todo lo que se prioriza”, explicó Belén, integrante del equipo, al detallar el espíritu de la propuesta.
De la radio al streaming: aprender haciendo
El programa promueve la creación de medios escolares en diferentes formatos: radios, podcasts, revistas gráficas, producciones audiovisuales, canales de streaming y contenidos para plataformas como TikTok e Instagram.
La idea es que los estudiantes no sean solamente consumidores de lo que circula en internet, sino que también puedan producir sus propios contenidos, investigar, expresarse y trabajar en equipo.
Para eso, el programa ofrece herramientas teóricas, prácticas y pedagógicas, además de acompañar a los docentes que participan de los proyectos.
“Lo que les ofrece son esas herramientas para que ellos sean protagonistas de esos proyectos”, señaló Belén.
La propuesta busca que estas experiencias se integren a la vida escolar y no queden limitadas a una actividad aislada. Por eso, uno de sus objetivos es que los medios escolares se conviertan en proyectos institucionales que puedan sostenerse en el tiempo y atravesar distintas áreas de la currícula.

Alfabetización digital: mucho más que usar las redes sociales
Las tecnologías digitales forman parte de la vida cotidiana de los jóvenes. Sin embargo, saber usar una plataforma o publicar un video no significa necesariamente comprender cómo funcionan los medios, cómo se construye la información o qué responsabilidades implica comunicar.
En ese punto trabaja el programa. Victoria, otra de sus referentes, explicó que las redes sociales y las tecnologías son temas transversales en la realidad actual y que la propuesta busca aprovechar el interés de los estudiantes para generar nuevas experiencias educativas.
“Permitirles a ellos encontrar sus espacios, sus lugares de interés y, a través de ellos, trabajar en el colegio como un espacio de alfabetización mediática”, resumió.
El objetivo es que los chicos puedan producir contenidos desde una perspectiva pedagógica que incorpore la responsabilidad, la ética y el pensamiento crítico. Esto incluye aprender a verificar información, analizar los mensajes que reciben y utilizar las herramientas digitales de manera consciente.
La propuesta también contempla la capacitación docente. Según explicaron las referentes, el equipo viene ampliando estas instancias de formación para que más profesores conozcan las posibilidades de los medios escolares y puedan incorporarlos a sus prácticas educativas.
El interior santiagueño, protagonista del programa
Uno de los datos destacados de la iniciativa es su alcance territorial. De acuerdo con Belén, más del 60% del impacto actual del programa se concentra en el interior de Santiago del Estero, con especial presencia en escuelas rurales y comunidades alejadas de la capital.
La apuesta no consiste únicamente en acercar herramientas tecnológicas, sino también en generar espacios para que esas comunidades puedan contar sus propias historias y mostrar realidades que muchas veces tienen poca visibilidad.
“Porque el programa también se presenta como un puente entre la escuela, la comunidad y todo su entorno escolar”, explicó Belén.
En esos espacios, la producción de contenidos puede convertirse en una oportunidad para investigar la historia local, recuperar saberes de la comunidad y reconocer las identidades culturales de cada territorio.
La referente destacó especialmente el trabajo que permite conocer comunidades indígenas que viven en zonas rurales, así como explorar la presencia de la lengua quichua y otros conocimientos propios de la provincia.
También señaló que estos proyectos ayudan a que los estudiantes ganen confianza para expresarse y se animen a tomar la palabra, especialmente en contextos donde todavía puede resultar difícil hablar frente a otros o compartir las propias experiencias.
“Despertar todas esas capacidades realmente es muy emocionante de ver y escucharles”, expresó.
Un proyecto que busca ir más allá del aula
Desde el Ministerio de Educación, el Programa de Medios Escolares entiende la comunicación como una herramienta para fortalecer los vínculos, favorecer la inclusión y acompañar las trayectorias educativas.
Moni, integrante del área, explicó que el trabajo apunta a garantizar el derecho a la educación y, específicamente desde esta política socioeducativa, el derecho a la comunicación.
En ese sentido, sostuvo que los estudiantes necesitan herramientas para conocer los nuevos lenguajes, producir contenidos y aprender a utilizarlos de manera responsable. También destacó la importancia de la alfabetización digital tanto para los jóvenes como para los docentes.
La iniciativa busca, además, fortalecer el compromiso de los chicos con sus instituciones y generar nuevos vínculos entre estudiantes, profesores y comunidades.
Así, una radio escolar, una revista o un canal de streaming pueden convertirse en mucho más que un espacio para grabar o publicar contenidos: son oportunidades para investigar, escuchar otras voces, desarrollar una mirada crítica y participar activamente de la realidad que los rodea.
La propuesta parte de una idea sencilla, pero con impacto en la experiencia educativa: cuando los estudiantes tienen herramientas y espacios para expresarse, la escuela también puede convertirse en un lugar donde sus voces sean escuchadas.




