Milei retomó su agenda en Casa Rosada y sigue sin felicitar a Lula por su triunfo en Brasil
El Presidente recibió este lunes al príncipe y gran maestre de la Orden de Malta, Frey John Dunlap, y luego encabezó una reunión de Gabinete. Hasta el momento, no realizó un pronunciamiento oficial para reconocer la victoria electoral del mandatario brasileño.

El presidente Javier Milei retomó este lunes su agenda oficial en la Casa Rosada, donde recibió al príncipe y gran maestre de la Soberana y Militar Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, Frey John Dunlap.
El encuentro se produjo un día después de las elecciones presidenciales de Brasil, en las que Luiz Inácio Lula da Silva se impuso ante Flávio Bolsonaro y obtuvo un nuevo mandato. Hasta la mañana de este lunes, Milei no había publicado un mensaje de felicitación al mandatario brasileño ni emitido un comunicado oficial sobre el resultado de los comicios.
De acuerdo con la información difundida por Presidencia, el jefe de Estado estuvo acompañado por el canciller Pablo Quirno y el secretario de Culto y Civilización, Agustín Caulo.
También participaron el canciller de la Orden de Malta, Riccardo Paternò di Montecupo, y la embajadora de esa institución en Argentina, María Podestá Herrera.
Una agenda oficial en medio de la definición electoral brasileña
La actividad de Milei en Casa Rosada se desarrolló en una jornada atravesada por las repercusiones políticas y diplomáticas del resultado electoral en Brasil.
El Presidente había respaldado públicamente la candidatura de Flávio Bolsonaro durante la campaña y había cuestionado a Lula en reiteradas oportunidades. En los días previos a la segunda vuelta, también compartió publicaciones que ponían en duda el desarrollo de los comicios.
Tras la confirmación de la victoria del actual mandatario brasileño, Milei mantuvo su actividad en redes sociales, aunque sin reconocer públicamente el resultado mediante un mensaje dirigido a Lula.
La situación se produce en un contexto de tensión en la relación bilateral entre Argentina y Brasil, cuyos vínculos diplomáticos habían sido reducidos al nivel de encargados de negocios.
Mientras tanto, el mandatario argentino continuó con su agenda institucional y tenía previsto encabezar una reunión de Gabinete con sus ministros en la Casa Rosada.




