Los misioneros cruzan la frontera y compran en supermercados brasileños tras el desplome del real
La depreciación de la moneda brasileña encendió el fenómeno del "deme dos" en las ciudades limítrofes con Misiones.

Luego de que el real brasileño registrara una devaluación del 12% frente al dólar, miles de misioneros comenzaron a cruzar en masa los pasos fronterizos hacia el vecino país para realizar compras en supermercados y mayoristas de alimentos y productos de limpieza.
El cambio brusco en la relación cambiaria se sintió con fuerza en las principales celdas de cambio informal y "arbolitos" de la zona. Mientras que el sábado previo la divisa brasileña cotizaba en torno a los $330 para la venta, durante los primeros días de la semana la cifra cayó a un rango de entre $292 y $295, volviendo altamente competitivos los precios del lado brasileño.
El cruce masivo se registra de manera incesante en puntos clave como Dionisio Cerqueira (límite seco con Bernardo de Irigoyen), Santo Antonio (frente a San Antonio) y Foz de Iguazú (colindante con Puerto Iguazú). Compradores locales remarcan que las canastas compuestas por productos cárnicos, alimentos no perecederos, frutas y artículos de higiene permiten un ahorro de casi el 50% en comparación con los comercios locales.
Fuerte impacto en el comercio de Misiones
La brecha de precios disparó la demanda de colectivos y combis charter dedicados exclusivamente al turismo de compras. Transportistas del interior misionero —como en la localidad de Eldorado— confirmaron la realización de múltiples viajes diarios con capacidad completa hacia las localidades fronterizas norteñas para aprovechar el diferencial cambiario.
En la vereda opuesta, la preocupación reina entre las cámaras de comercio e industria de las ciudades argentinas de frontera. Propietarios de locales comerciales en Bernardo de Irigoyen y Puerto Iguazú denunciaron un derrumbe de hasta el 80% en las ventas minoristas durante el inicio de la semana, donde las pocas operaciones registradas se realizaron mediante financiamiento con tarjetas de crédito.
Con la mira en las vacaciones
La caída de la moneda del gigante sudamericano no solo impactó en el consumo diario, sino que revitalizó las reservas turísticas de cara a la próxima temporada estival. Agencias de viajes con sede en Posadas y Foz de Iguazú confirmaron un incremento exponencial en las consultas y el cierre de paquetes para los meses de enero y febrero.
Un grupo familiar tipo requiere un presupuesto estimado en torno a los $1.500.000 para cubrir un viaje de siete días con traslados incluidos hacia el litoral marítimo brasileño.
Por su parte, las salidas aéreas desde la terminal fronteriza hacia destinos como Río de Janeiro se comercializan en aproximadamente 3.000 reales por persona ($900.000 al cambio de la jornada), valor que abarca pasajes aéreos y estadía con media pensión.




