Todas las polémicas del Superclásico: las jugadas que desataron los reclamos de River
El triunfo de Boca por 1-0 ante River estuvo marcado por las decisiones arbitrales de Nicolás Ramírez. La expulsión de Martínez Quarta, el planchazo de Blanco, los reclamos por una segunda amarilla a Paredes y la roja a Montiel fueron algunas de las acciones que generaron controversia.

El Superclásico entre Boca y River tuvo mucho más que fútbol. La victoria del Xeneize por 1-0 en la Bombonera quedó atravesada por varias decisiones arbitrales que despertaron polémica, especialmente del lado del Millonario, que terminó el encuentro con dos futbolistas menos y expresó su descontento en reiteradas oportunidades.
Nicolás Ramírez fue el centro de las protestas durante buena parte del partido. Hubo reclamos por expulsiones, una posible segunda amarilla y hasta un penal que pidió River. A continuación, repasamos las principales jugadas polémicas, en orden cronológico.
La expulsión de Lucas Martínez Quarta
La primera gran decisión arbitral llegó a los siete minutos del primer tiempo y, probablemente, fue la que menos discusión generó. Santiago Ascacibar metió un pase en profundidad para Miguel Merentiel, quien le ganó la posición a Lucas Martínez Quarta. El defensor de River lo sujetó y terminó derribándolo cuando el delantero se encaminaba hacia el arco.
En primera instancia, Ramírez no advirtió la infracción y dejó seguir el juego. Sin embargo, tras el llamado del VAR y la revisión de la jugada, sancionó la falta y expulsó al zaguero del Millonario.
La decisión fue correcta: Martínez Quarta impidió una ocasión manifiesta de gol y no había otro defensor en condiciones de intervenir. La principal discusión pasó por la falta de intervención inicial del árbitro, que necesitó de la asistencia del VAR para advertir la infracción.
El planchazo de Lautaro Blanco sobre Tobías Andrada
A los 12 minutos del segundo tiempo llegó una de las acciones más discutidas de la tarde. Lautaro Blanco fue a disputar una pelota y terminó impactando con la plancha sobre Tobías Andrada. River reclamó inmediatamente la expulsión del lateral de Boca, pero Ramírez solamente le mostró la tarjeta amarilla.
La imagen de la infracción generó dudas y abrió el debate sobre si correspondía una sanción mayor.
Sin embargo, esta jugada tomó otra dimensión algunos minutos después, cuando Montiel fue expulsado por una infracción sobre el propio Blanco. Allí apareció el principal cuestionamiento: ¿se utilizó el mismo criterio para sancionar ambas acciones?
El reclamo de River por una segunda amarilla a Leandro Paredes
A los 27 minutos del complemento, Leandro Paredes llegó tarde a disputar una pelota con Tomás Galván y cometió una infracción que generó los reclamos de los futbolistas de River, que pidieron la segunda tarjeta amarilla para el capitán de Boca.
La acción no pareció tener una gravedad suficiente como para exigir una amonestación de manera automática. Sin embargo, el contexto también entró en juego: Paredes ya estaba amonestado y había protagonizado otras infracciones, además de algunos cruces verbales con el árbitro.
Por eso, la decisión de Ramírez de no mostrarle la segunda amarilla fue cuestionada por el conjunto visitante.
El posible penal de Di Lollo sobre Otamendi
Dos minutos después, River volvió a reclamar una decisión dentro del área de Boca. Tras un tiro de esquina, Lautaro Di Lollo sujetó de la camiseta a Nicolás Otamendi, quien terminó cayendo en el área.
Los jugadores del Millonario reclamaron penal, pero Ramírez no sancionó la infracción y tampoco recibió un llamado del VAR para revisar la acción.
La jugada dejó dudas y, por el contexto del partido, era una acción que parecía al menos ser revisada con mayor atención.
La expulsión de Gonzalo Montiel y la falta de un criterio unificado
La última gran polémica llegó a los 34 minutos del segundo tiempo. Gonzalo Montiel fue con fuerza a disputar una pelota y terminó impactando sobre Lautaro Blanco. Ramírez no dudó y le mostró la tarjeta roja directa al lateral de River, que dejó a su equipo con nueve futbolistas.
Desde el lado del Millonario hubo fuertes reclamos, ya que entendían que la infracción merecía solamente una tarjeta amarilla. La decisión del árbitro, además, volvió a poner sobre la mesa la jugada anterior de Blanco sobre Andrada.
Y ahí aparece la falta de un criterio unificado: si Ramírez consideró que la acción de Montiel merecía roja directa, también podía haber aplicado la misma sanción sobre Blanco algunos minutos antes.
El Superclásico terminó así con dos expulsados en River, numerosos reclamos y un arbitraje que quedó bajo la lupa. Boca se llevó los tres puntos, pero las decisiones de Nicolás Ramírez seguramente seguirán dando que hablar.




