La derrota de Trump en Estados Unidos enciende alertas en los mercados y genera incertidumbre en Argentina
El resultado electoral en el Congreso estadounidense podría aumentar la volatilidad financiera y poner a prueba la estrategia económica de Javier Milei.

La derrota del Partido Republicano en las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos abrió un nuevo escenario de incertidumbre para los mercados internacionales y encendió señales de alerta en la economía argentina. El cambio en el equilibrio político de Washington podría generar presión sobre los bonos, el dólar y los activos financieros locales.
En la City porteña, los principales interrogantes están puestos en la continuidad del respaldo de Donald Trump al gobierno de Javier Milei y en la capacidad de Estados Unidos para sostener la asistencia financiera a la Argentina. La preocupación también alcanza a los acuerdos comerciales y los proyectos de inversión.
Aunque el mercado ya contemplaba la posibilidad de una derrota republicana, el avance demócrata en ambas cámaras representa uno de los escenarios más adversos para los inversores. La reacción dependerá, en buena medida, de las decisiones que tome la administración estadounidense durante las próximas semanas.

Qué puede pasar con los mercados y los activos argentinos
Antes de las elecciones, JP Morgan había elaborado tres escenarios posibles para anticipar el comportamiento de los mercados.
El más probable, con más del 60% de las posibilidades, contemplaba una victoria demócrata con volatilidad moderada y pocos movimientos en los bonos de países emergentes. Un triunfo republicano en ambas cámaras tenía un 30% de probabilidades y podía impulsar una mejora de los activos financieros y una reducción de las tasas.
El escenario menos esperado, con apenas un 10% de posibilidades, era una victoria demócrata en las dos cámaras. Esa posibilidad finalmente tomó fuerza y anticipa un período de mayor inestabilidad.
Ante un escenario de incertidumbre política y posibles dificultades para aprobar medidas económicas en Estados Unidos, los inversores suelen desprenderse de activos considerados más riesgosos y buscar alternativas de mayor seguridad. Este movimiento se conoce como flight to quality.
Para Javier Timerman, socio gerente de Adcap Grupo Financiero, la identificación política entre Milei y Trump puede generar consecuencias negativas para la Argentina, especialmente después del impacto que tuvo el escenario político brasileño.
Sin embargo, consideró que el efecto podría ser transitorio. Según explicó, una eventual necesidad de apoyo financiero argentino no depende exclusivamente de las decisiones del Congreso estadounidense, por lo que descartó que la derrota republicana provoque necesariamente un cambio duradero en la relación bilateral.
Dólar, bonos y el respaldo financiero de Estados Unidos
Uno de los principales focos de atención del equipo económico argentino está puesto en la reacción del mercado cambiario. El economista Federico Machado, de LLZ, advirtió que el nuevo escenario político podría generar castigos sobre los activos argentinos y aumentar la tensión cambiaria, una situación que ya venía observándose durante las últimas dos semanas.
De todos modos, consideró que no necesariamente se producirá un cambio brusco en la economía local. Entre los factores que podrían tener mayor influencia mencionó posibles modificaciones en el gabinete nacional, la evolución del conflicto con Irán, el precio del petróleo y las tasas de interés internacionales.
En este contexto, el Gobierno de Milei confía en mantener el respaldo de Washington. Una de las herramientas centrales de esa estrategia es el swap de monedas por USD 20.000 millones, vinculado al margen de acción del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.
En el entorno financiero porteño consideran que, incluso con un Congreso dominado por los demócratas, Trump podría recurrir a decretos y órdenes ejecutivas para instrumentar determinadas formas de asistencia financiera.
La expectativa oficial es que Estados Unidos busque preservar la estabilidad del programa económico argentino, especialmente de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Sin embargo, ante una eventual reacción negativa de los mercados, en el Gobierno reconocen que podría ser necesario esperar hasta que disminuya la incertidumbre.
Inversiones, comercio y proyectos energéticos: las otras preocupaciones
Más allá de la reacción inmediata de los mercados, el avance demócrata también genera dudas sobre el futuro de las inversiones y los acuerdos económicos entre ambos países.
Un Congreso con mayor presencia opositora podría aumentar los controles sobre las decisiones de la administración Trump. Entre las preocupaciones aparecen iniciativas legislativas que buscan limitar los llamados bailouts, es decir, los salvatajes financieros destinados a la Argentina.
También podría haber mayores dificultades para aprobar nombramientos de funcionarios en organismos de crédito bilaterales, ya que algunas designaciones necesitan el aval del Senado estadounidense.
Otro punto sensible es el Acuerdo Comercial (ARTI), cuya ratificación parlamentaria permanece pendiente. El entendimiento quedó frenado después de la aplicación de aranceles y el revés judicial que sufrió la política comercial estadounidense.
Sin esa aprobación, la industria argentina no podrá acceder al beneficio de arancel cero para ingresar al mercado norteamericano y deberá afrontar un arancel mínimo del 10%. En el Palacio de Hacienda, según el escenario planteado, no esperan que la ratificación llegue antes de finalizar 2026.
La situación también alcanza al sector energético. Un crédito proyectado de USD 7.000 millones a través del EXIM Bank, destinado a financiar corredores y obras estratégicas de YPF, depende de que el Congreso estadounidense renueve el mandato de esa agencia.
Qué piensa el empresariado argentino sobre la derrota de Trump
Entre los principales referentes empresariales hay una mirada más moderada sobre las consecuencias comerciales de este cambio político.
Natalio Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio, sostuvo que las relaciones económicas entre países no dependen exclusivamente de los gobiernos de turno. Para explicar su postura, comparó la situación con Brasil y señaló que los vínculos comerciales se construyen a mediano y largo plazo.
El dirigente también destacó que la Argentina tiene oportunidades para sostener su relación con Estados Unidos por su potencial energético, minero y las condiciones para desarrollar centros tecnológicos vinculados con la inteligencia artificial.
En ese sentido, descartó que los demócratas necesariamente adopten una postura contraria al país, aunque reconoció que podrían revisar con mayor detenimiento algunas decisiones, entre ellas el respaldo financiero que impulsó Bessent.




