Colapinto terminó 11° en la segunda práctica de Brasil: “Todavía falta mucho”
El piloto argentino finalizó noveno en la primera práctica y undécimo en la segunda en Interlagos. Pese a los resultados, advirtió que el monoplaza todavía presenta problemas de rendimiento: “Bloqueando en todos lados”.

Franco Colapinto comenzó su actividad en el Gran Premio de Brasil de Fórmula 1 con resultados relativamente positivos, aunque lejos de quedar conforme con el rendimiento de su Alpine. El argentino completó las dos primeras prácticas libres en Interlagos y reconoció que todavía tiene mucho trabajo por delante para mejorar el comportamiento del auto.
En la primera tanda, Colapinto terminó en el noveno puesto, con un registro de 1:14.832. En esa sesión, su compañero Pierre Gasly cedió su lugar al italiano Gabriele Mini, quien finalizó séptimo. Más tarde, ya en la segunda práctica, el argentino quedó undécimo con un tiempo de 1:11.996, a 1s233 del mejor registro, conseguido por Kimi Antonelli.
Pese a esos resultados, el piloto de Pilar no ocultó sus sensaciones sobre el monoplaza y explicó que los cambios realizados en la configuración no dieron los resultados esperados.
“Vinimos con un setup un poco distinto al FP1 conmigo para probar si iba un poco mejor el auto, un poco más duro y si había mejorado un par de aspectos del año pasado, pero era de vuelta muy inconsistente, se movía mucho en los baches, así que en la FP2 volvimos un poco para atrás”, explicó.
Luego, Colapinto reconoció que todavía hay varios aspectos por corregir: “Estuvo un poco mejor el auto, pero todavía falta mucho, bloqueando en todos lados, falta tracción, falta un poco de consistencia del auto, así que trabajaremos para mejorar para mañana”.
La actividad de Colapinto en el GP de Brasil
El argentino buscará mejorar sus sensaciones durante la jornada del sábado, cuando se dispute la clasificación en Interlagos. El objetivo será encontrar una configuración que le permita tener mayor estabilidad y competir por un lugar más adelante en la grilla.
Colapinto llega a Brasil con el desafío de cortar una racha de cinco carreras consecutivas sin sumar puntos y aprovechar el apoyo de los fanáticos argentinos que acompañan al piloto en el circuito paulista.




