Escándalo policial: fiestas, despedidas de soltera, strippers y sexo en las Comisarías 15 y del Menor y la Mujer
Los encuentros amorosos, en muchos casos, se daban en las oficinas de esta dependencia policial.

Pasan las horas y las filtraciones del escándalo que conmueve a la fuerza policial santiagueña no para de escalar y entrega nuevos episodios que Info del Estero se los cuenta de manera exclusiva.
Lo que se sabe es que se produjo la intervención y el descabezamiento del los dos jefes de la Comisaría 15 de La Banda, la jefa de la del Menor y la Mujer y cerca de 10 efectivos de ambas dependencias que funcionan en el mismo edificio, en dos pisos distintos, en la esquina de Avellaneda y Amadeo Jacques de la vecina ciudad.
La situación empezó a "desmadrarse" cuando dos mujeres policías, hoy separadas de la fuerza, que prestan servicio en el primer piso, en la Comisaría del Menor y la Mujer habían entablado un vínculo amoroso con los jefes de la Comisaría 15, que funciona en planta baja.
Los encuentros amorosos, en muchos casos, se daban en las oficinas de esta dependencia policial, en la terraza del inmueble público y desde la división "Asuntos Internos", a cargo de la investigación, deslizaron que "se hicieron fiestas como cumpleaños, una despedida de soltera que incluyó la participación de tres strippers masculinos y que de algunas de estas cosas hay registros de videos en celulares".
La pregunta es ¿por qué también este escándalo se lleva puesta a la jefa de la Comisaría del Menor y la Mujer? Simple: le adjudican cumplir su horario y luego de eso desvincularse de su mando y "cuando sos jefe no lo sos solo estando en la oficina, lo eres las 24 hs, es el mandato de la fuerza", alegó un altísimo comisario a nuestro medio.
Pero no solo era la supuesta falta de compromiso de esta jefa policial, sino que además sus dos numerarias, que mantenían un vínculo amoroso con el primer y segundo jefe respectivamente de la Comisaría 15, haciendo uso de estas relaciones, ejercían una suerte de mando sobre las otras mujeres policías, siendo estas mayoría, como suele pasar en las dependencias del Menor y la Mujer.
Cuando esto ya había escalado a niveles insospechados la jefa del Menor y la Mujer les planta cara a sus pares de la Comisaría 15, les reclama el vínculo con dos sus agentes, que esto trajo malestar, quejas y amenazas de denuncias de las otras policías que se sentían maltratadas por sus "amantes", se produce un quiebre y la situación estalla a niveles insospechados que derivaron en denuncias internas y en el inicio de la investigación interna que hoy ya es de estado público.
Desde la conducción policial y desde el área política a cargo de la seguridad se bajó una orden que este caso no quede impune y que se actúe con todo el peso de sanciones internas y que si tienen que derivar luego, según los casos, en denuncias y actuacionws penales se lo haga.
"Esto no puede pasar. Es una vergüenza, una mancha, al uniforme, al decoro y a la institución policial", afirmó en off un alto funcionario que no sale de su asombro y estupor a medida que la investigación interna avanza y se conocen situaciones que no las imaginaria ni el más osado guionista de ficción del género policial.




