León XIV advirtió sobre la corrupción, rechazó el aborto, pidió diálogo y una economía al servicio de las personas

Durante su primer discurso oficial en la Argentina, el papa León XIV planteó una serie de definiciones sobre la realidad social, política y económica en términos mundiales. Ante el presidente Javier Milei y representantes del cuerpo diplomático, se refirió a la corrupción, la defensa de la vida, la dignidad humana, el trabajo y la necesidad de construir consensos. También llamó a orientar las decisiones económicas hacia el bien común y las necesidades de toda la sociedad.
En el Palacio Libertad, el Pontífice destacó que Argentina tiene una importante riqueza natural y consideró que su aprovechamiento debe traducirse en mejores condiciones de vida para la población. En ese sentido, sostuvo que el desarrollo debe contemplar tanto el cuidado ambiental como las necesidades de las comunidades.
"Una ecología auténticamente humana sabe unir el cuidado de la creación al de las personas, procurando que el aprovechamiento de estos recursos contribuya al bienestar de las comunidades y preserve las condiciones que hacen posible la vida y el trabajo en sus territorios", expresó.

Corrupción, crimen organizado y responsabilidad de los gobiernos
Uno de los pasajes más contundentes estuvo dedicado a las amenazas que afectan a las sociedades y debilitan las instituciones. León XIV mencionó al crimen organizado, las redes de trata de personas, el tráfico de armas y drogas y la corrupción.
"El crimen organizado, las redes de trata de personas, el tráfico de armas y drogas, así como la corrupción, dañan la convivencia, alimentan la violencia y desvían recursos necesarios para el bien común", advirtió.
Además, sostuvo que la respuesta requiere coordinación entre los Estados y funcionarios comprometidos con la transparencia.

"Esa solidez depende también de la integridad personal de quienes han recibido la responsabilidad de gobernar, pues la corrupción erosiona la confianza de los ciudadanos en sus instituciones", agregó.
Rechazó el aborto y pidió proteger la vida desde su inicio
El Papa también vinculó las decisiones públicas con la responsabilidad hacia las generaciones futuras y expresó una posición contraria al aborto, al plantear que la defensa de la vida debe comenzar desde sus primeros instantes.
"Nuestra responsabilidad hacia las generaciones venideras comienza por acoger la vida desde sus primeros instantes y custodiarla hasta su término natural", afirmó León XIV.
El planteo se inscribe en su mensaje sobre la dignidad humana y la responsabilidad de construir una sociedad que proteja la vida en todas sus etapas. En ese sentido, también sostuvo que la atención debe extenderse a las personas que atraviesan situaciones de enfermedad, dependencia o discapacidad.
"La misma dignidad reclama especial atención en la enfermedad, la dependencia y la discapacidad. También entonces corresponde cuidar, aliviar el sufrimiento, acompañar y hacer sentir a cada persona que su vida conserva siempre un valor que en ninguna circunstancia puede disminuir", manifestó.
Diálogo político y una economía al servicio de las personas
León XIV también dedicó parte de su discurso a la calidad de la democracia y a la responsabilidad de quienes ejercen cargos públicos. Consideró que las diferencias políticas deben dar lugar al diálogo y no convertirse en obstáculos para la convivencia.
"La democracia se fortalece también en la manera cotidiana de actuar en la vida pública, en la disposición a escuchar, en el cuidado de la palabra, en la búsqueda paciente de acuerdos y en la capacidad de reconocer en quien piensa de manera distinta a un compatriota con quien se comparte un mismo destino", expresó.
Al referirse a la autoridad, sostuvo que su sentido más alto está vinculado con el servicio y con la búsqueda del bien común.
"La autoridad alcanza su sentido más alto cuando se ejerce como servicio, cuando sabe mirar más allá de lo inmediato y cuando pone sus capacidades al cuidado de aquello que pertenece a todos", afirmó.
El Papa también destacó el valor del trabajo como condición fundamental para una vida digna. Señaló que permite sostener a las familias, desarrollar las capacidades personales y participar en la construcción de la patria.
"El trabajo permite a una persona sustentar a los suyos, desarrollar sus capacidades y saberse partícipe de la construcción de la patria", sostuvo.
El llamado a fortalecer la cooperación regional
En otro tramo de su intervención, León XIV convocó a los países sudamericanos a profundizar sus vínculos y trabajar conjuntamente frente a problemáticas que trascienden las fronteras.
"Fortalecer los espacios de encuentro y de colaboración es una manera de asumir juntos las responsabilidades que ningún país puede afrontar por separado", señaló.
Finalmente, reivindicó el aporte de la Iglesia a la sociedad a través de la educación, la atención sanitaria, el acompañamiento a las familias y el trabajo con los sectores más vulnerables.




