León XIV en la Argentina: "La democracia se fortalece en la disposición a escuchar y en la búsqueda paciente de acuerdos"

En su primer mensaje oficial en la Argentina, el papa León XIV llamó a fortalecer la convivencia democrática, preservar las instituciones y poner el bien común por encima de las diferencias. Ante el presidente Javier Milei y autoridades nacionales, destacó la identidad cultural del país, recordó a Francisco y pidió que la autoridad sea ejercida como un servicio a la sociedad.
El pontífice expresó su alegría por llegar a la Argentina y explicó el significado particular que tiene esta visita, después de doce años en los que la Iglesia universal estuvo conducida por un papa argentino.

"Durante doce años la Iglesia universal escuchó la voz de un pontífice argentino que llevó consigo en la memoria y en el corazón los lugares, las personas y la fe que aquí recibió", manifestó, en referencia a Jorge Bergoglio, el papa Francisco.
En ese sentido, sostuvo que acercarse a la tierra donde creció su antecesor también significa reconocer una historia construida por generaciones de argentinos, con diferentes procedencias y experiencias. Mencionó a los pueblos originarios, a quienes nacieron en el país y a quienes llegaron desde otros lugares para construir un hogar.
"Ninguna generación comienza la patria desde cero, la recibe", afirmó León XIV. Además, planteó que cada generación tiene la responsabilidad de conservar aquello que merece ser protegido, reparar las consecuencias injustas del pasado y acrecentar el patrimonio material y espiritual común.
El Papa también hizo referencia a la identidad cultural argentina y destacó obras como el Martín Fierro, de José Hernández, y las páginas de Jorge Luis Borges. Sumó al tango, las tradiciones musicales del interior y el mate compartido como expresiones de una memoria colectiva que debe transmitirse a las nuevas generaciones.
El mensaje de León XIV sobre la democracia y las instituciones
Uno de los ejes centrales de su discurso estuvo vinculado con la convivencia democrática. El pontífice sostuvo que las diferencias de pensamiento no deben convertirse en obstáculos para el diálogo y convocó a cuidar las instituciones y la participación ciudadana.
"La democracia se fortalece también en la manera cotidiana de actuar en la vida pública, en la disposición a escuchar, en el cuidado de la palabra, en la búsqueda paciente de acuerdos y en la capacidad de reconocer en quien piensa de manera distinta a un compatriota con quien se comparte un mismo destino", expresó.
Asimismo, remarcó que elegir a los gobernantes mediante el sufragio, participar en la vida pública, expresar las propias convicciones y confiar en la ley son bienes que cada generación debe cuidar y fortalecer.

Ante las autoridades presentes, León XIV planteó que el ejercicio del poder debe estar orientado al servicio de la comunidad.
"La autoridad alcanza su sentido más alto cuando se ejerce como servicio, cuando sabe mirar más allá de lo inmediato y cuando pone sus capacidades al cuidado de aquello que pertenece a todos", señaló.
También advirtió sobre la necesidad de reconocer los límites del poder y orientar las decisiones hacia el bien común.
La familia y el trabajo como pilares de la sociedad
En otro tramo de su intervención, el Papa destacó el papel de la familia como espacio fundamental para la formación de las personas y la transmisión de valores.
"La familia, célula básica de la sociedad, ocupa aquí un lugar esencial. En ella cada persona aprende a descubrir que su vida está unida a la de otros y que también es responsable de ellos", sostuvo.
Finalmente, vinculó la dignidad humana con las condiciones concretas de vida y la posibilidad de acceder a un trabajo que permita sostener a las familias, desarrollar capacidades y contribuir a la construcción del país.




