Irán reabrió su espacio aéreo este miércoles por la noche, luego de un cierre total que se extendió durante casi cinco horas y que encendió las alarmas en el tráfico aéreo internacional, en un contexto atravesado por la creciente tensión entre Teherán y Estados Unidos.
La restricción comenzó a las 17:15 (hora del Este de EE. UU.), cuando las autoridades iraníes ordenaron bloquear el tránsito aéreo para todos los vuelos, con la única excepción de algunos servicios internacionales que contaban con autorización especial para ingresar o salir del país. La medida obligó a numerosas aerolíneas a cancelar, desviar o demorar vuelos, generando complicaciones en rutas clave de la región.
La decisión fue informada a través de un aviso publicado en el sitio oficial de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA). Finalmente, el espacio aéreo volvió a habilitarse poco antes de las 22 (hora del Este), según datos del sistema de monitoreo Flightradar24.
Durante el lapso en que rigió el cierre, el clima fue de máxima cautela, en medio de versiones y preocupaciones por una posible acción militar entre Washington y Teherán. Sin embargo, no se reportaron incidentes puntuales que expliquen oficialmente la interrupción del tráfico aéreo.
Una vez levantada la restricción, cinco vuelos de aerolíneas iraníes fueron los primeros en volver a sobrevolar el país. Entre ellos se registraron servicios de Mahan Air, Yazd Airways y AVA Airlines, que retomaron sus trayectos minutos después de la reapertura.
Hasta el momento, las autoridades no informaron si podrían aplicarse nuevas restricciones en los próximos días, aunque el episodio volvió a dejar en evidencia la fragilidad del tránsito aéreo en regiones atravesadas por conflictos políticos y militares.
El cierre coincidió además con declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que “la represión en Irán está cesando”, aunque se mostró ambiguo respecto a una eventual intervención militar, señalando que Estados Unidos sigue de cerca la situación.
Las protestas en Irán, que comenzaron como reclamos por el costo de vida, derivaron en un movimiento contra el gobierno teocrático, en el poder desde la revolución de 1979 y encabezado desde 1989 por el líder supremo Alí Jamenei. Organizaciones de derechos humanos denunciaron que, aprovechando un corte de internet de más de cinco días, las autoridades llevaron adelante la represión más severa de los últimos años, con un saldo de al menos 3.428 muertos, según esos organismos.
