Washington, Estados Unidos — La líder opositora venezolana María Corina Machado fue recibida este jueves en la Casa Blanca por el presidente estadounidense Donald Trump, con quien compartió un almuerzo que, según la dirigente, representa un paso clave en la lucha por “la libertad de Venezuela”.
A la salida del encuentro, Machado aseguró ante medios locales e internacionales que cuenta con el respaldo del mandatario norteamericano para avanzar en el proceso de liberación de su país. “Sepan que contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela”, declaró, mientras era saludada por simpatizantes que aguardaban en los alrededores de la residencia presidencial.
El almuerzo contó además con la participación del secretario de Estado Marco Rubio, a quien Machado considera un aliado político. De acuerdo con la referente opositora, el diálogo mantenido durante la reunión fue “excelente”.
Uno de los momentos más llamativos de la jornada se dio cuando Machado le entregó a Trump la medalla del Premio Nobel de la Paz que recibió en 2025. Según explicó, el gesto fue un reconocimiento por el “compromiso con la libertad” y por los esfuerzos en favor de una transición democrática en Venezuela.
Para fundamentar el simbolismo del obsequio, Machado recordó un episodio histórico en el que Simón Bolívar recibió una medalla con la imagen de George Washington, señalando que aquel objeto acompañó al Libertador durante toda su vida. En ese marco, aseguró que la entrega del Nobel a Trump busca representar la hermandad entre los pueblos y la lucha compartida por la libertad.
Tras el almuerzo en la Casa Blanca, la dirigente opositora se trasladó al Capitolio, donde mantuvo reuniones con senadores tanto republicanos como demócratas. Allí reiteró su compromiso con el retorno de los millones de venezolanos que emigraron en los últimos años como consecuencia de la crisis política, económica y social.
Durante la jornada, Machado también se refirió a la situación política interna de Venezuela tras el derrocamiento de Nicolás Maduro y el ascenso de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, a quien calificó como “parte del régimen”.
El encuentro se dio en un contexto de alta tensión política regional, con un rol activo de la administración Trump en los asuntos venezolanos y en medio de debates y advertencias del Instituto Nobel, que recordó que el Premio Nobel de la Paz no puede ser transferido legalmente una vez otorgado.
