Vecinos de los barrios Sarmiento y Ampliación Mama Antula, en la ciudad de La Banda, manifestaron su profunda preocupación ante la aparición constante de animales peligrosos como víboras, escorpiones y tarántulas, una situación que —según denuncian— se agrava por la falta de desmalezamiento, iluminación y respuestas oficiales desde hace más de tres años.
La denuncia llegó al WhatsApp de Info del Estero, donde residentes relataron que, pese a reiterados reclamos realizados ante la Municipalidad, el obrador y la policía, no obtuvieron soluciones. El foco principal del problema se concentra en el sector del guardarraíl, la acequia y el costado de la manzana 38 del barrio Mama Antula, hacia la zona de Las Moras, donde la maleza crecida se convirtió en espacio propicio para la proliferación de animales venenosos.
“Estamos cansados de convivir con víboras, escorpiones y tarántulas. La basura se acumula entre los yuyos y el lugar se volvió refugio de delincuentes”, señalaron los vecinos. Incluso, advirtieron que al intentar frenar a personas que arrojaban residuos en la zona, fueron amenazados con armas blancas. En esa oportunidad, aseguran haber llamado a la comisaría del Rincón, pero nunca obtuvieron respuesta ni presencia policial.
La falta de iluminación es otro punto crítico. Según indicaron, el sector permanece en total oscuridad durante la noche, lo que facilita hechos de inseguridad y situaciones alarmantes: “A veces vienen personas que se exhiben mostrando sus partes íntimas y se van. Hay niños en la cuadra y nadie hace nada. Esto es tierra de nadie”, relataron con indignación.
Como prueba de la gravedad del problema, los vecinos compartieron imágenes de una tarántula hallada en el fondo de una vivienda, a solo un metro de la puerta de ingreso. Además de una víbora aparentemente coral, una de las especies más peligrosas.
Desde el municipio les habrían informado que no cuentan con autorización para intervenir en el alumbrado público, profundizando el malestar vecinal.
La comunidad de ambos barrios pide con urgencia desmalezamiento, iluminación y presencia policial, antes de que ocurra una tragedia. “Hace tres años que reclamamos y nadie nos escucha”, expresaron, esperando que la difusión pública del reclamo genere finalmente una respuesta concreta.
