“Nos creemos irrompibles, ¿para qué voy a ir al médico si no tengo nada?”: mitos y verdades sobre el cuidado del corazón, con el Dr. Pancho Piazza

Fue una de esas charlas que te dejan pensando todo el día. Este martes en el piso de La Mañana de Info recibimos a un querido y reconocido cardiólogo de La Banda, el Dr. Francisco García Piazza, especialista en cardiología clínica e hipertensión, que vino a hablar de algo que nos atraviesa a todos: cómo cuidar el corazón,antes de que sea tarde.

Con claridad, ejemplos cotidianos y sin tecnicismos innecesarios, el médico dejó una frase que resonó fuerte: “Nos creemos irrompibles. ¿Para qué voy a ir al médico si no tengo nada? Soy sano”.

La prevención debe empezar en la infancia

García Piazza fue directo a un punto que, según explicó, es una gran deuda en la Argentina: la falta de promoción de la salud.

“No tenemos promoción de salud. Y si no hay promoción, no hay prevención. Esto debería arrancar en el jardín de infantes”, sostuvo. Para el especialista, desde chicos deberíamos aprender qué hace la sal en exceso, el efecto de las gaseosas, el daño del tabaco y del sedentarismo.

Incluso recordó estudios realizados en Estados Unidos hace más de veinte años, donde en autopsias de niños fallecidos en accidentes ya se encontraron placas de grasa en arterias. “No es que nacemos enfermos, pero si no generamos hábitos saludables desde chicos, el problema aparece más adelante”, explicó.

Las enfermedades que no avisan

Uno de los puntos más importantes de la entrevista fue el de las enfermedades crónicas no transmisibles: hipertensión, diabetes y colesterol alto.

“El 90% de los hipertensos no siente nada. Puede estar con 18 o 19 de presión y no siente absolutamente nada”, advirtió, derribando el mito de que la presión alta siempre da dolor de cabeza. “Ese dolor de nuca que muchos creen que es hipertensión, muchas veces es más común en presión baja”, aclaró.

Con el colesterol ocurre algo similar: no da síntomas. Solo en casos muy puntuales pueden aparecer señales como un anillo azulado en el ojo o pequeñas manchas amarillas en los párpados, pero son excepciones.

Y con la diabetes, explicó que cuando aparecen señales claras —como tomar mucha agua y orinar en exceso— muchas veces la enfermedad ya está avanzada.

“¿Cómo sabés si tenés colesterol o diabetes si no te hacés un análisis? No hay otra forma”, resumió.

Muerte súbita y la importancia del desfibrilador

Consultado por los casos de muerte súbita en canchas y gimnasios —muchos en personas de 35 o 40 años— el cardiólogo explicó que la clave está en los espacios cardioprotegidos.

“Un desfibrilador automático en un club o estadio puede salvar muchísimas vidas”, sostuvo. Y contó que recientemente le tocó reanimar a un paciente en la calle solo con RCP básica, sin desfibrilador, y lograron salvarlo.

También remarcó que hoy se ven infartos en personas cada vez más jóvenes, algo que décadas atrás era poco frecuente. El consumo de drogas, como la cocaína, es uno de los factores que puede desencadenar trombosis en menores de 30 años.

Los verdaderos factores de riesgo

El especialista explicó que el principal factor de riesgo cardiovascular es el colesterol alto. Luego aparecen la diabetes y el tabaco, más atrás la hipertensión y, algo que sorprendió a muchos, no comer frutas y verduras.

“Sí, no comer frutas y verduras es un factor de riesgo”, enfatizó.

Y hay otro punto que nunca debe pasarse por alto: el antecedente familiar. “Si un familiar tuvo un infarto o un ACV joven, eso es una alerta”, señaló.

¿Por qué nos cuesta tanto ir al médico?

La charla también tuvo un momento casi confesional. García Piazza habló de algo muy cultural, sobre todo en los hombres: la negación.

“Hay dos posiciones. Una es no querer enterarse por miedo. Y la otra es que no sentimos nada, entonces creemos que estamos sanos”, explicó.

Muchas veces el paciente llega recién en la quinta década de la vida, cuando aparece una molestia. Y en un simple chequeo se descubren factores de riesgo que podrían haberse detectado años antes.

“Lo más importante hoy en las enfermedades crónicas no transmisibles es la prevención. Y la prevención empieza con los hábitos de vida”, cerró.

Una entrevista necesaria, clara y sin vueltas. Mirala completa

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