Sin acceso a la TV Pública y en medio de la interna con Axel Kicillof, el kirchnerismo vuelve a la pantalla grande en Argentina12, la señal del Grupo Octubre, cuyo dueño es el sindicalista y empresario Víctor Santa María para lanzar un programa político que busca emular al extinto 678, ícono de la batalla cultural impulsada por la expresidenta Cristina Kirchner.
El ciclo televisivo “1111″, cuyo nombre hace referencia a la numeración de la vivienda de Constitución donde la exmandataria cumple prisión domiciliaria por su condena en la Causa Vialidad. El programa -que se transmite de lunes a viernes de 21.30 a 23 horas- cuenta con un formato similar al ciclo que se emitió por la TV Pública entre 2009 y 2015 con informes de tono humorístico contra dirigentes de otros sellos políticos. Conserva incluso a algunos de sus panelistas como Cynthia García y Roberto Caballero.
Ambos forman parte del equipo periodístico rotativo del nuevo ciclo, que se estrenó el 19 de febrero, el mismo día en que la expresidenta cumplió 73 años. Los acompañan Matías Castañeda y Úrsula Vargués, ambos exintegrantes del programa Duro de Domar, que actualmente se emite por C5N, el sociólogo Daniel Rosso y la streamer Juana politizada, entre otros. En tanto, la conducción está a cargo de Federica Pais.
La ley de reforma laboral y el día de la marmota; cada vez que llegan al poder nos quieren vender la “modernización” y lo único que nos dejan es precarización y desempleo; no es la primera vez que pasa… 👇 pic.twitter.com/uaadWhq4Tf
— 1111 (@1111_argentina) February 20, 2026
“Vamos a abrir un nuevo espacio de discusión democrática”, aseguró Rosso en declaraciones radicales sobre el objetivo del programa. Es un propósito similar al que tenía en sus orígenes 678, que nació como un foro de debate de actualidad con cierta aspiración a la pluralidad de voces, pero terminó convertido en un espacio de militancia kirchnerista que respaldaba la administración de Cristina Kirchner y utilizado para desacreditar o atacar a la oposición o a la prensa. Cabe preguntarse si el nuevo programa sufrirá un destino similar.
Su primer programa, por lo pronto, mostró un marcado tono antilibertario con exposiciones en contra de la reforma laboral, cuestionamientos a la pasividad de sectores políticos frente a la iniciativa del gobierno de Javier Milei y la difusión de puntos de encuentro para protestar contra el proyecto que ahora deberá volver a debatir el Senado. Reivindicaron, además, intervenciones de legisladores kirchneristas como la diputada nacional Vanesa Siley, de La Cámpora.
En el programa, los panelistas también apuntaron contra periodistas de “canales no amigos” y ensayaron una crítica respecto de la manera en que se ejerce hoy en día la profesión. En una nota previa al debut del ciclo televisivo, García había adelantado a Página12 que se buscaría “aportar a la conducción y sostén de una voz comunicacional colectiva que pase a la ofensiva” y “correr el velo que el poder mediático y corporativo le quiere imponer a la proscripción de Cristina”.
“Imagino que este programa intentará poner en la escena pública a esa cultura política que el poder concentrado quiere excluir. A esa operación de exclusión, una operación de resistencia”, sostuvo, por su lado, Rosso.
Con el estreno de “1111″, el kirchnerismo busca un nuevo medio para reposicionarse en la batalla cultural, mientras La Libertad Avanza (LLA) se apresta a blindar su discurso y estrategia comunicacional a través de su tropa digital y la flamante Oficina de Respuesta Oficial a cargo del tuitero oficialista Juan Pablo Carreira.
A mediados del año pasado, el vocero presidencial, Manuel Adorni, había lanzado un programa de streaming propio -Fake,7,8, en referencia al antiguo programa de la TV Pública- cuya transmisión duró apenas un par de semanas.
