Un violento enfrentamiento frente a las costas del norte de Cuba terminó este miércoles con un saldo de cuatro muertos y seis heridos, todos tripulantes de una lancha rápida con matrícula de Florida. El incidente, ocurrido en aguas territoriales de la isla, amenaza con escalar la ya tensa relación entre la administración de Donald Trump y el gobierno cubano.
Según el informe oficial del Ministerio del Interior de Cuba (Minint), el suceso tuvo lugar cerca de Cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara. Una unidad de Tropas Guardafronteras interceptó la embarcación estadounidense a una milla náutica del canal marítimo El Pino con la intención de identificarla.
Las autoridades cubanas sostienen que la agresión comenzó desde la lancha civil. Según el comunicado, los tripulantes de la embarcación de Florida abrieron fuego contra los cinco efectivos de la patrulla, hiriendo al comandante de la unidad. Ante esta situación, los guardafronteras respondieron al ataque.
Según información oficial, cuatro tripulantes de la lancha estadounidense resultaron abatidos, mientras que otros seis ocupantes sufrieron lesiones y fueron evacuados por las autoridades cubanas para recibir asistencia médica.
El gobierno de la isla ratificó su voluntad de proteger sus aguas y su soberanía, calificando la defensa nacional como un “pilar fundamental”.
Luego de que la noticia llegara a Estados Unidos, el vicepresidente JD Vance confirmó que está monitoreando la situación tras ser informado por el canciller Marco Rubio, aunque pidió prudencia a la espera de más detalles oficiales de la Casa Blanca.
Desde Florida, la respuesta fue mucho más agresiva, ya que Carlos Giménez (Representante por Florida) calificó el hecho como una “masacre” y exigió una investigación urgente para determinar si las víctimas son ciudadanos o residentes legales de EE. UU.
Por su parte, el Fiscal General de Florida, James Uthmeier ordenó una investigación estatal inmediata en colaboración con agencias federales, afirmando que “no se puede confiar en el gobierno cubano” y prometió que los responsables rendirán cuentas.
