Un dato político no menor esta semana es la confirmación de una reunión privada entre la expresidenta Cristina Kirchner y el diputado Miguel Ángel Pichetto, quien durante años fue uno de sus críticos más feroces desde las filas de Juntos por el Cambio.
El encuentro tuvo lugar en la residencia de San José 1111, donde la exmandataria cumple condena por la causa Vialidad. Aunque se mantuvo bajo estricta reserva, la noticia fue confirmada este jueves por la diputada nacional Marita Velázquez (Principios y Valores), durante un acto militante que compartió con el propio Pichetto y el exsecretario de Comercio, Guillermo Moreno.
Tras las sucesivas derrotas electorales que consolidaron el poder de Javier Milei, el peronismo parece haber iniciado una campaña a favor de la unidad.
Sin la clásica foto de rigor en redes sociales, la reconciliación se terminó de gestar en un encuentro titulado “Doctrina, Industria y Trabajo”, celebrado en el Abasto Hotel. Allí, figuras que hasta hace poco se encontraban en veredas opuestas compartieron escenario bajo una consigna de unidad nacional.
Esteban “Gringo” Castro, referente de la UTEP y dirigente cercano al Papa Francisco propuso “tener misericordia con los compañeros de los que estuvimos distanciados. La misericordia es una acción política que atenta directamente contra aquel que quiere acumular todo”.
Este mensaje de “perdón” político resulta particularmente simbólico para Pichetto, quien en el pasado reciente supo fustigar duramente a los movimientos sociales, tildando sus reclamos como parte de una “ideología del pobrismo” impulsada por sectores de la Iglesia.
