Un misil impactó en una sinagoga al sur de Jerusalén, provocando la muerte de nueve personas. El sistema de emergencias reporta además más de 450 heridos en una jornada de máxima tensión bélica.
La contraofensiva de Irán sobre territorio israelí dejó este domingo un saldo devastador de 11 víctimas fatales y 456 heridos. El episodio más trágico ocurrió en la ciudad de Beit Shemesh, de mayoría ortodoxa judía, donde un proyectil iraní impactó directamente contra una sinagoga y su refugio antiaéreo, terminando con la vida de nueve personas de forma instantánea.
Voceros de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que el cohete alcanzó la estructura religiosa en un momento de alta concurrencia. Según reportes, las víctimas se encontraban buscando protección en el refugio del establecimiento.
Analistas locales señalaron que Beit Shemesh, al ser una ciudad con menores recursos económicos en comparación con otros centros urbanos de Israel, posee una arquitectura más vulnerable, lo que habría impedido que el refugio resistiera el impacto del misil. Entre las víctimas fatales se reportó también el deceso de una mujer que sufrió una descompensación fatal mientras intentaba alcanzar la zona de seguridad.
Con estos nuevos datos, la cifra de fallecidos por la ofensiva iraní asciende a 11 personas en distintos puntos del país. El sistema de salud israelí se encuentra en alerta máxima para atender a los casi 500 heridos, mientras que los equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros en Beit Shemesh.
Este ataque ocurre en medio de las advertencias de potencias europeas sobre posibles medidas defensivas para neutralizar la capacidad de fuego de Irán, elevando el riesgo de un conflicto regional de escala impredecible.
