Luego de permanecer 448 días detenido en Venezuela, el gendarme Nahuel Gallo brindó una conferencia de prensa en la que realizó un breve y sentido relato sobre su cautiverio. Escoltado por el canciller Pablo Quirno y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, el cabo primero se mostró visiblemente incómodo y evitó profundizar en los detalles de su detención.
“Yo sigo encerrado. Mi mente, hasta que no liberen a esos veinticuatro extranjeros, yo no estoy libre. Es feo. No quiero contar las cosas y las atrocidades que hicieron. No puedo todavía, no me siento preparado”, expresó Gallo. También contó que pidió tiempo para reencontrarse con su entorno: “Quiero discernir la información, ha pasado mucho tiempo, casi quince meses”.
En el cierre, agradeció “a todas las instituciones que hicieron algo y a todos los organismos internacionales, a todo el Estado argentino”, sin mencionar a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), cuyo rol fue señalado como clave en las gestiones finales.
Cruces y cuestionamientos
La conferencia se dio en un clima de tensión política. Desde el Gobierno, incluido el presidente Javier Milei, se minimizó la participación de la AFA. El canciller Pablo Quirno aseguró que la liberación fue fruto de un trabajo coordinado con el Ministerio de Seguridad y agradeció a “Estados Unidos, Italia, Israel, el Foro Penal y otras personas que quieren permanecer en el anonimato”, omitiendo referencias al fútbol argentino, la Conmebol y la Federación Venezolana.
Además, trascendió que el Ejecutivo no habría tenido conocimiento inicial de las gestiones encaradas por la AFA, y que se enteró del desenlace por redes sociales y comunicados públicos.
La denuncia de Pagano
La diputada Marcela Pagano, separada de La Libertad Avanza, sostuvo que trabajó desde comienzos de año junto a la familia del gendarme y mantuvo contactos con Jorge Rodríguez, titular de la Asamblea Nacional venezolana, mediante diplomacia parlamentaria. Según afirmó, el obstáculo final fue el traslado, momento en el que intervino la estructura del fútbol.
Pagano también realizó una grave denuncia contra la ministra Monteoliva y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, a quienes acusó de haber presionado a la madre de Gallo para que no viajara en el vuelo coordinado por la AFA. “Psicopatearon a la madre para que no viaje”, aseguró.
Asimismo, indicó que desde Caracas le transmitieron que no existía registro oficial de un pedido diplomático argentino solicitando formalmente la liberación de Gallo ni de otros detenidos.
El operativo y el regreso
Desde el Gobierno reconocieron que la Casa Rosada no participó directamente de la negociación. Monteoliva sostuvo que Venezuela no iba a entregarlo ni al Gobierno argentino ni a otros países, y que supieron del traslado a partir de rumores el domingo previo a su llegada.
El vuelo privado que trasladó a Gallo realizó escalas en Ecuador y Chile antes de aterrizar en el país. Ya en Buenos Aires, el gendarme se presentó en el edificio Centinela para realizarse estudios médicos, donde —según Pagano— se encontraba en buenas condiciones físicas y no habría sido tratado como un preso común.
Mientras Gallo intenta recomponer su vida tras más de un año de cautiverio, la polémica política por las gestiones y el rol de los distintos actores continúa escalando.
