Los reportes oficiales de la Central Hidroeléctrica de Río Hondo difundidos este jueves 12 de marzo reflejan una situación que mantiene bajo monitoreo a las autoridades: el embalse continúa recibiendo un volumen de agua muy superior al que se libera hacia el río Dulce, lo que provoca una suba sostenida (pero controlada) en el nivel del lago.
Los partes oficiales difundidos durante la mañana muestran que el sistema está funcionando como un gran regulador de la crecida, reteniendo parte del caudal que llega desde la cuenca alta.

Dos reportes en dos horas: el nivel del lago sigue subiendo
Según el informe emitido a las 10:00, la cota del embalse se encontraba en 273,64 metros sobre el nivel del mar, con una erogación de 1.197 metros cúbicos por segundo y un aporte de 2.144 m³/s que ingresaban al lago.
Dos horas después, en el reporte actualizado de las 12:00, los valores mostraban una leve pero sostenida variación: la cota alcanzó los 273,70 msnm, la erogación aumentó a 1.200 m³/s y el aporte subió a 2.169 m³/s.
Esto significa que en apenas dos horas el nivel del embalse creció seis centímetros, confirmando que el lago continúa acumulando agua.

La clave del informe: entra mucha más agua de la que sale
El dato más relevante del parte no es solo la altura del lago, sino la diferencia entre el agua que entra y la que sale.
A las 12 del mediodía el dique recibía 2.169 metros cúbicos por segundo, mientras liberaba 1.200 m³/s hacia el río Dulce.
Esto implica que casi 970 m³/s quedan retenidos dentro del embalse, lo que explica la suba progresiva de la cota.
En la práctica, el dique está actuando como un amortiguador de la crecida, almacenando parte del agua que llega desde la cuenca alta para evitar que el río Dulce aumente su caudal de forma brusca aguas abajo.
Qué significa esto para el río Dulce
Para las ciudades ubicadas río abajo, como Santiago del Estero y La Banda, el dato más importante no es únicamente el nivel del embalse, sino el volumen de agua que el dique libera.

De manera orientativa:
- Entre 700 y 900 m³/s, el río presenta una crecida visible dentro de su cauce.
- Entre 900 y 1.200 m³/s, el caudal ya es importante y comienzan a cubrirse zonas bajas del río.
- Por encima de 1.200 m³/s, se considera una crecida fuerte, con una corriente mucho más intensa.
Actualmente, con 1.200 m³/s de erogación, el río Dulce se encuentra dentro de ese escenario de crecida marcada, aunque todavía dentro de parámetros que el sistema suele manejar durante períodos de grandes aportes.
Qué podría pasar en las próximas horas
El comportamiento del dique dependerá de cómo evolucione el ingreso de agua. Si el aporte comienza a disminuir, el nivel del lago podría estabilizarse y luego empezar a descender.
En cambio, si el ingreso de agua se mantiene elevado, lo habitual es que las autoridades incrementen la erogación para evitar que el embalse continúe llenándose.

Ese aumento de la liberación de agua tendría impacto directo en el río Dulce, donde el caudal podría crecer con mayor rapidez, provocando la desaparición de playas, el avance del agua sobre sectores bajos del cauce y una corriente más fuerte en distintos puntos de Santiago del Estero y La Banda.
Por el momento, los reportes oficiales indican que el dique continúa absorbiendo gran parte de la crecida, mientras se mantiene el seguimiento permanente de la evolución del embalse y de los aportes que llegan desde el norte de la cuenca.
