Si finalmente avanza el proyecto de ampliación de La Bombonera, Boca Juniors deberá mudar su localía durante una parte de las obras. En ese escenario, los estadios que aparecen como principales alternativas son el Estadio José Amalfitani y el Estadio Único Diego Armando Maradona, ya que ambos recintos permitirían reubicar a los cerca de 25.000 abonados que tiene actualmente el club.
El proyecto que impulsa la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme contempla aumentar la capacidad del estadio hasta los 84.500 espectadores. La primera etapa prevé la construcción de seis torres sobre el playón de las vías para mejorar el acceso a las tribunas y a una nueva cuarta bandeja. Durante esa fase, el equipo podría seguir jugando normalmente en su estadio.
La mudanza sería necesaria en la segunda parte del plan, cuando se demuela la platea preferencial y los palcos ubicados sobre la calle Del Valle Iberlucea para construir nuevas plateas y ampliar el sector de palcos, que pasaría de 80 a 200. Según explicaron desde el club, el proyecto no requerirá la compra de viviendas aledañas, uno de los principales obstáculos que habían frenado intentos anteriores de ampliación.
Ante esa situación, el club comenzó a evaluar sedes alternativas. El estadio de Vélez Sarsfield aparece como una opción fuerte principalmente por su ubicación dentro de la Ciudad de Buenos Aires. El Estadio José Amalfitani tiene capacidad para cerca de 49.500 espectadores y cuenta con accesos importantes, como la Autopista 25 de Mayo y las avenidas Juan B. Justo y Rivadavia, lo que facilitaría el traslado de los hinchas.
Además, Boca ya utilizó ese estadio en otras ocasiones. La última fue el 20 de febrero de 2022, cuando debió mudarse de manera provisoria por el resembrado del césped de La Bombonera y venció 2 a 1 a Rosario Central.
La otra alternativa es el Estadio Único Diego Armando Maradona, en la ciudad de La Plata, que tiene una capacidad mayor, cercana a los 53.000 espectadores. A su favor juega que actualmente no es utilizado de manera permanente por ningún club, lo que facilitaría la organización del calendario y de los operativos de seguridad.
Sin embargo, la distancia con la Ciudad de Buenos Aires aparece como el principal inconveniente. El viaje hasta La Plata puede demorar entre 40 minutos y una hora en auto, tiempo que podría extenderse considerablemente en los días de partido, especialmente en encuentros nocturnos o disputados entre semana.
Mientras el proyecto de ampliación busca las aprobaciones necesarias de los organismos correspondientes y de la Legislatura porteña, la dirigencia de Boca ya analiza todas las variables. Entre ellas, la posibilidad de una mudanza temporal que, por ahora, tendría como principales candidatos al estadio de Vélez y al Único de La Plata.
