El Comité de Emergencia Municipal intensificó este sábado las tareas en el barrio Salta Prolongación, uno de los puntos más críticos de la ciudad debido a la histórica crecida del Río Dulce. Bajo la supervisión del intendente Ing. Roger Nediani, diversas áreas se desplegaron con un objetivo dual: frenar el avance del agua mediante obras de ingeniería y asistir a las familias que sufrieron la inundación de sus terrenos.
Bloqueo de desagües y tareas de escurrimiento
El secretario de Obras Públicas, Cristian Alzamora, explicó que la prioridad técnica es sellar los puntos de filtración. Maquinaria pesada trabajó durante toda la mañana en la ribera para tapar los desagües que, ante la magnitud de la crecida, han comenzado a funcionar de forma inversa, permitiendo que el agua del río ingrese hacia el barrio.
“Estamos monitoreando toda la costanera para ubicar estas bocas y anularlas temporalmente. Solo así podremos garantizar que el agua acumulada en las calles comience a escurrir”, señaló el funcionario, advirtiendo que los trabajos se extenderán de manera ininterrumpida durante todo el fin de semana.

Red de asistencia y evacuación
El operativo incluyó una fuerte presencia de salud y seguridad:
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Alerta Banda y Salud: Realizaron el traslado de adultos mayores y familias que decidieron abandonar sus viviendas para salvaguardar sus bienes y su integridad física.
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Nutrición Comunitaria y Desarrollo Social: Proveyeron agua potable y relevaron las necesidades de quienes optaron por quedarse en sus hogares para cuidar sus pertenencias.
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Refugios: Una iglesia evangélica de la zona abrió sus puertas como centro de evacuados, trabajando en conjunto con Defensa Civil de la Provincia y personal policial.
Desde el municipio destacaron la solidaridad de los vecinos que se sumaron a las tareas de contención, mientras se mantiene el estado de alerta ante el pronóstico de nuevos picos de crecida para las próximas horas.
