De Santiago al Teatro Colón: el santiagueño que hoy coordina el ballet en uno de los escenarios más importantes del mundo

Este lunes, La Mañana de Info vivió una de esas entrevistas que quedan en la memoria. A través de una videollamada en vivo y directo desde el interior del Teatro Colón, el histórico coliseo porteño abrió sus puertas con un santiagueño que hoy forma parte de su equipo técnico y artístico para mostrarnos desde adentro todo su esplendor.

Se trata del bailarín profesional Pablo Hernández, quien desde octubre se desempeña como stage manager del Ballet Estable del Teatro Colón, un rol clave detrás de escena en uno de los teatros líricos más prestigiosos del planeta.

Durante la charla con Leonel y Luana, Hernández compartió detalles de su trabajo, del vértigo que se vive detrás del telón y del camino que lo llevó desde Santiago del Estero hasta el escenario más emblemático de la Argentina.

“Trabajo con los mejores bailarines en el teatro más hermoso del mundo”

Con emoción y orgullo, el santiagueño contó cómo vive esta etapa profesional que lo tiene trabajando todos los días en el Colón.

“Para mí es un honor estar acá, porque estoy trabajando con los mejores bailarines de la Argentina, en el mejor teatro del mundo. Para mí es el teatro más hermoso de todos”, expresó.

Hernández aseguró que su apreciación no es solo personal, sino que es compartida por artistas de todo el mundo que pisan el escenario del Colón.

“He conocido muchos teatros alrededor del mundo y la verdad que este es el más hermoso de todos, por lejos”, afirmó.

El rol clave que se vive detrás del telón

Aunque el público solo ve el espectáculo sobre el escenario, detrás de cada función existe un enorme engranaje técnico que debe funcionar con precisión. Allí aparece la figura del stage manager, el encargado de coordinar todo lo que sucede durante la obra.

“Lo que hace el stage manager es coordinar todo lo que pasa en el escenario: los efectos de luces, los cambios de escenografía, la utilería, los efectos especiales, y también a los bailarines, cuándo entran y cuándo salen”, explicó.

Su trabajo no se limita solo a la función. Durante la etapa de producción también debe supervisar que cada área avance según el cronograma para que todo esté listo cuando llegue el momento de los ensayos y la presentación.

“Antes de subir al escenario nos encargamos de que toda la producción lleve su ritmo correcto y podamos llegar a los ensayos y a la función con todo lo técnico ya preparado”, detalló.

El vértigo que el público no ve

Mientras los espectadores disfrutan del espectáculo o salen a tomar algo durante el intervalo, detrás del escenario ocurre un verdadero torbellino de actividad.

“El público está descansando o yendo al baño, pero atrás hay un movimiento tremendo de escenografía, técnicos y bailarines cambiándose el vestuario”, relató.

Ese trabajo debe hacerse en cuestión de segundos.

“A veces contamos con muy pocos segundos para hacer un cambio. Es muy estresante, pero la verdad que es apasionante. A mí me encanta estar ahí atrás del escenario”, confesó.

Para desempeñar este rol no alcanza con conocer de danza o de ballet. Hernández explicó que el trabajo exige también dominar aspectos técnicos.

“Además de saber de ballet y de técnica de danza, uno tiene que saber sí o sí de técnica teatral”, explicó.

Ese conocimiento es clave para coordinar luces, escenografías, utilería y efectos especiales que forman parte de cada producción.

Un teatro que también es una fábrica

Durante la entrevista, el santiagueño incluso mostró algunos sectores del teatro mientras se desarrollaba una visita guiada en el edificio histórico inaugurado en 1908.

Allí explicó que el Colón funciona prácticamente como una fábrica de espectáculos.

“Este teatro fabrica casi todo lo que se ve en escena. Tiene talleres donde se hacen escenografías, vestuarios y utilería”, contó.

Sin embargo, muchas producciones también llegan desde el exterior.

Por ejemplo, adelantó que próximamente el ballet presentará “Alicia en el País de las Maravillas”, cuya escenografía llegará desde Londres.

“Parte de la producción viene en barco desde Londres y después sigue viaje a Miami. Coordinar esos traslados, los barcos, las aduanas… todo eso también forma parte de mi trabajo”, explicó.

Un santiagueño en el corazón del Colón

Hernández también mostró su espacio de trabajo dentro del teatro, desde donde coordina cada función.

Allí se ubica frente a monitores y equipos que le permiten seguir cada movimiento del escenario en tiempo real.

Incluso compartió con el programa un video grabado desde su posición durante una función reciente del clásico “El Lago de los Cisnes”, una de las obras más emblemáticas del repertorio del ballet.

Un mensaje para las familias de futuros artistas

Antes de despedirse de la entrevista, el santiagueño dejó un mensaje que resonó especialmente fuerte para quienes sueñan con dedicarse al arte.

Hernández pidió a las familias que acompañen a los jóvenes que sienten vocación artística y no vean ese camino como algo imposible.

“Apoyen a sus hijos si quieren dedicarse al arte. Se puede vivir de esto y también tener un buen pasar económico”, afirmó.

Con su propia historia como ejemplo —un profesor que durante años enseñó danza en Santiago del Estero y hoy trabaja en el Teatro Colón—, dejó claro que el talento y la perseverancia pueden abrir puertas incluso en los escenarios más grandes del mundo.

Reviví la entrevista completa

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