El fútbol inglés está en alerta ante una posible sanción histórica que podría cambiar por completo el panorama de la Premier League: el Manchester City enfrenta la chance de sufrir una quita masiva de puntos que lo dejaría al borde del descenso.
El club dirigido por Pep Guardiola está siendo investigado por presuntas irregularidades financieras cometidas entre 2009 y 2018. Las acusaciones apuntan a la omisión de información contable clave, pagos no declarados a jugadores y entrenadores, incumplimientos del Fair Play Financiero y falta de colaboración con las investigaciones.
En total, el expediente incluye más de 100 cargos, en uno de los casos más complejos y delicados en la historia reciente del fútbol europeo. Entre las posibles penas, la más dura que se analiza es una deducción de entre 40 y 60 puntos en la tabla de posiciones.
De concretarse un castigo de esa magnitud, el City pasaría de pelear en los primeros puestos a caer directamente al fondo de la tabla, comprometiendo seriamente su permanencia en la categoría. Incluso, en el peor de los escenarios, podría derivar en un descenso administrativo.
Sin embargo, especialistas aclaran que el descenso no sería automático por reglamento, aunque sí una consecuencia directa si la quita de puntos lo deja sin chances matemáticas de mantenerse.
A pesar de la gravedad del caso, todavía no hay una resolución oficial. El juicio ya se llevó a cabo y el veredicto se espera para los próximos meses, aunque no hay una fecha confirmada. Mientras tanto, el Manchester City continúa compitiendo con normalidad en la Premier League, pero con un futuro incierto que podría marcar un antes y un después en su historia reciente.
El posible castigo no solo impactaría en lo deportivo, sino también en lo institucional, abriendo la puerta a una reestructuración profunda del club y sentando un precedente sin precedentes en el fútbol europeo.
