Netanyahu afirma que Israel ya cumplió “más de la mitad” de sus objetivos de guerra en Irán
Benjamin Netanyahu aseguró que la ofensiva conjunta de Israel y EE. UU. contra Irán, iniciada el 28 de febrero, ya alcanzó más de la mitad de sus objetivos militares. El primer ministro destacó la destrucción de plantas de armamento y del programa nuclear, con un saldo de 2.000 muertos. Defendió la acción como una "prevención" necesaria y vaticinó que el régimen de los ayatolás colapsará internamente debido al debilitamiento de sus bases y al descontento social.

El primer ministro israelí aseguró que la ofensiva lanzada el pasado 28 de febrero junto a Estados Unidos ha logrado degradar el programa nuclear y la industria de misiles de los ayatolás. Con un saldo oficial que ya supera los 2.000 muertos, Netanyahu vaticinó un colapso interno del régimen y defendió las acciones como una medida de “prevención” ante una amenaza existencial.

En diálogo con la cadena Newsmax TV, Netanyahu valoró positivamente el desarrollo de la incursión militar iniciada hace un mes. Según el mandatario, las fuerzas conjuntas han logrado “arrasar con plantas enteras” de la industria armamentística iraní. “Definitivamente hemos logrado más de la mitad de los objetivos”, afirmó, aunque aclaró que este avance se mide en metas estratégicas y no necesariamente en tiempos cronológicos, evitando fijar una fecha para el cese de las hostilidades.

Golpe a la Guardia Revolucionaria y apoyo regional

El jerarca israelí destacó que la ofensiva ha logrado “golpear muy fuerte” a la Guardia Revolucionaria Iraní y terminar con la vida de líderes clave del régimen. Netanyahu sostuvo que existe un quiebre interno en Irán, afirmando que “el 80% de los iraníes odian a la cúpula que los rige”. Asimismo, señaló un cambio de postura en los países árabes de la región, quienes, según su visión, han pasado del silencio a un apoyo implícito o directo a la acción estadounidense-israelí bajo la consigna de “ya basta”.

“Prevención, no escalada”

Ante las críticas internacionales que acusan a la alianza de fomentar una escalada bélica sin precedentes, Netanyahu fue categórico al definir la operación como un acto de defensa propia. Argumentó que permitir que Irán continúe con la fabricación de armas nucleares y misiles de largo alcance representaría un peligro para todas las ciudades de Occidente. “Este régimen se derrumbará internamente”, vaticinó, subrayando que el objetivo final es debilitar la estructura de poder de Teherán desde adentro mientras se degrada su poderío militar.

A un mes del inicio de los bombardeos y las incursiones terrestres, el balance oficial ya registra más de 2.000 víctimas fatales en Irán. Mientras Teherán denuncia una agresión injustificada, desde Tel Aviv y Washington sostienen que la prioridad es neutralizar la amenaza de misiles antes de que el país asiático alcance la capacidad de ojivas nucleares operativas, un punto que Netanyahu considera estar “más cerca que nunca” de ser desmantelado por completo.

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