En un movimiento estratégico con la idea de recuperar terreno y fortalecer la estructura del PRO, Mauricio Macri iniciará la semana que viene una serie de recorridas por el interior del país.
El objetivo del expresidente es buscar adeptos para el partido en el interior del país y posicionarlo como una pieza clave en la construcción política nacional, en un contexto donde el Gobierno intenta sortear controversias que dificultan la gestión diaria.
Esta nueva etapa surge tras el reciente relanzamiento del espacio en Parque Norte, donde Macri enfatizó la necesidad de organizar el “próximo paso” de la coalición. La hoja de ruta comenzará formalmente el 17 de abril con visitas a las provincias de Chaco y Corrientes.
Durante su paso por el noreste argentino, mantendrá reuniones de alto nivel con los gobernadores Leandro Zdero (Chaco) y Juan Pablo Valdés (Corrientes). Estos encuentros no son casuales; representan un gesto de acercamiento hacia la Unión Cívica Radical (UCR), evocando la dinámica de la coalición que lo llevó a la Casa Rosada en 2015.
El gobernador Valdés destacó la importancia de la visita: “Somos aliados hace mucho tiempo en Corrientes. Vamos a recibirlo como corresponde y seguramente se hablará de la cuestión nacional y provincial. Macri es, sin duda, el líder político de Juntos por el Cambio”.
En Resistencia, el líder del PRO estará respaldado por una comitiva de dirigentes nacionales, entre los que se encuentran Humberto Schiavoni, Darío Nieto, la diputada Sofía Brambilla y el senador Enrique Martín Goerling, entre otros referentes que buscan apuntalar el armado en cada distrito.
Reunión con el “círculo rojo”
Antes de pisar suelo chaqueño, Macri tendrá una importante escala política en la Ciudad de Buenos Aires. Este lunes participará de la cena anual de la Fundación Pensar, organizada por María Eugenia Vidal. El evento reunirá a más de 400 empresarios, dirigentes y referentes del sector privado, funcionando como una plataforma para exhibir la capacidad de convocatoria y el pensamiento programático del PRO.
Respecto a la relación con la actual gestión de Javier Milei, Macri sentó una postura de acompañamiento crítico. Si bien sostiene que su partido no será una oposición que obstruya el rumbo económico, marca una distancia necesaria para conservar su identidad.
“No venimos a cuestionar el rumbo, venimos a completarlo; somos el próximo paso”, sostuvo Macri en sus últimas intervenciones.
