En un clima de creciente tensión política, el Gobierno Nacional —bajo la coordinación de Karina Milei— prepara una contraofensiva mediática y judicial para blindar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en su próxima presentación ante el Congreso. Según trascendió, el oficialismo buscará desviar el foco de las denuncias que pesan sobre el vocero presidencial mediante la difusión de información comprometedora sobre figuras clave de la oposición, como Sergio Massa, Juan Grabois y Máximo Kirchner.
Esta maniobra, calificada en los pasillos del poder como un “peinado” de declaraciones juradas, tendría como objetivo neutralizar los ataques de la oposición en un momento donde las encuestas reflejan un desgaste en la imagen presidencial debido a las causas judiciales que involucran a Adorni.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, ya adelantó el tono que tendrá la sesión. Durante un evento en el Colegio de Abogados, sugirió que la presentación del jefe de Gabinete sería “picante” y recomendó irónicamente a los presentes “comprar pochoclos”, reforzando la idea de que el oficialismo busca transformar la rendición de cuentas en un show de confrontación política.
El caso Paulón como antecedente
La estrategia de los “carpetazos” tuvo su primer ensayo este fin de semana con el ataque al diputado socialista santafesino Esteban Paulón. Medios afines al Gobierno difundieron supuestas irregularidades en sus declaraciones juradas sobre propiedades en Santa Fe y CABA.
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La acusación: Se le atribuyeron valuaciones llamativamente bajas en relación con el mercado.
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La respuesta: Paulón aclaró que las cifras corresponden a la valuación fiscal (no actualizada en Santa Fe desde 1996) y que las dimensiones de sus inmuebles fueron distorsionadas. Explicó que el departamento en CABA fue una herencia familiar tras un acuerdo con su hermano.
Nerviosismo en la Casa Rosada
A pesar de la demostración de fuerza, fuentes internas de La Libertad Avanza (LLA) admiten que la jugada revela una profunda preocupación. Según informes de LPO, la insistencia en atacar a legisladores opositores podría ser una señal de que el jefe de Gabinete no cuenta con argumentos técnicos sólidos para defenderse de las causas por presunta corrupción que se le instruyen.
Incluso dentro del bloque oficialista, algunos legisladores señalan un aislamiento del presidente Javier Milei, sugiriendo que la gestión de las crisis se está centrando exclusivamente en el entorno de “El Jefe” (Karina Milei), mientras el resto del equipo parece más enfocado en la supervivencia política individual que en el respaldo institucional al mandatario.
