El otro partido del Superclásico: Acuña y Blanco por un lugar en la Scaloneta
Acuña y Blanco protagonizarán un duelo clave dentro del Superclásico, con la mira puesta en ganarse un lugar en la lista de la Selección para el Mundial 2026.

El Superclásico siempre propone duelos dentro del duelo, historias paralelas que muchas veces terminan siendo tan determinantes como el resultado mismo. Este domingo, desde las 17 en el Monumental, habrá un enfrentamiento que trasciende a River y Boca: Marcos Acuña y Lautaro Blanco protagonizarán una disputa silenciosa que puede tener impacto directo en la lista de Lionel Scaloni para el Mundial 2026.

El presente de ambos marca realidades opuestas. Acuña, con 34 años, atraviesa un momento irregular, lejos de la versión que lo consolidó como una pieza clave de la Selección. Entre lesiones, sanciones y ausencias, su continuidad se vio afectada y su nivel sufrió altibajos, aunque sigue siendo considerado titular y una referencia en su equipo.

Del otro lado aparece Blanco, en franco ascenso. El lateral de Boca encontró regularidad y protagonismo en un equipo que levantó su rendimiento, potenciando sus virtudes ofensivas. Su capacidad para proyectarse y su influencia en ataque lo posicionaron como una pieza clave, al punto de convertirse en el máximo asistidor de la actual Copa Libertadores.

La competencia en ese sector no es menor. Nicolás Tagliafico parece tener un lugar asegurado por experiencia y recorrido, mientras que Valentín Barco, reconvertido en mediocampista, también asoma como alternativa. Incluso el reciente llamado de Gabriel Rojas deja en claro que la pelea está abierta y que nadie tiene el puesto garantizado.

En ese contexto, el Superclásico se presenta como una vidriera inmejorable. Con todos los focos encima, una gran actuación puede inclinar la balanza. Para Acuña, será la oportunidad de reafirmar su jerarquía; para Blanco, la chance de seguir ganando terreno y meterse de lleno en la consideración de Scaloni.

Más allá del resultado, el domingo también se jugará un partido que mira al futuro: el de un lugar en la próxima Copa del Mundo.

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