La actividad económica cayó en febrero y marcó su peor baja desde 2023
La economía argentina registró en febrero un nuevo retroceso y volvió a encender alertas sobre la fragilidad de la recuperación.

De acuerdo con datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, la actividad cayó 2,6% frente a enero y 2,1% en la comparación con el mismo mes del año pasado, configurando la mayor baja mensual desde fines de 2023.

El resultado interrumpe la tenue mejora que se había observado en el arranque del año y deja en evidencia un escenario de recuperación inestable. Si bien varios sectores mostraron avances interanuales —entre ellos pesca, minería, agro y servicios financieros—, su desempeño no alcanzó para compensar el peso de las actividades que continúan en retroceso.

En particular, la industria manufacturera volvió a mostrar una caída significativa, al igual que el comercio, dos rubros clave para el nivel general de actividad. También se registraron bajas en servicios públicos como electricidad, gas y agua, además de retrocesos en construcción, administración pública, transporte y el segmento inmobiliario.

El comportamiento dispar de los distintos sectores refleja una economía con avances puntuales pero sin un impulso generalizado. En ese contexto, el indicador mensual que elabora el organismo —utilizado como anticipo de la evolución del PBI— confirma que el repunte aún no logra afianzarse.

Días antes de conocerse el dato, el ministro de Economía, Luis Caputo, había anticipado la posibilidad de un resultado negativo y advirtió que la salida del proceso de ajuste no sería lineal.

Así, el panorama económico mantiene una dinámica desigual, donde algunos sectores muestran signos de mejora mientras el consumo y la producción continúan condicionando una recuperación más firme.

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