Luego del duro golpe que recibió el equipo de Eduardo Coudet después de un comienzo de era prometedor, River afrontar una semana clave de cara al futuro en la Liga Profesional y la Copa Sudamericana.
Ante este escenario, el DT mira de reojo la situación de los lesionados, que son nombres de experiencia en el equipo.
Maxi Meza, Franco Armani, Fausto Vera, Juan Fernando Quintero y Sebastián Driussi atraviesan difrentes dolencias que los tiene afuera de las canchas.
La situación de cada uno
Maximiliano Meza: el volante se lesionó en noviembre pasado ante Boca y fue operado del tendón rotuliano. Tras una larga recuperación, ya trabaja a la par del grupo y, a casi seis meses de aquella intervención, podría ser convocado este sábado ante Aldosivi, con la idea de empezar a sumar minutos de forma progresiva.
Franco Armani: el capitán tuvo un duro arranque de año. Primero padeció un desgarro en el gemelo izquierdo que lo alejó de las canchas durante varias fechas y, tras reaparecer en la sexta jornada, sufrió una inflamación del tendón de Aquiles de la misma pierna, lo que lo obligó a iniciar un tratamiento específico en la zona de la pantorrilla. Hoy ya se entrena con normalidad y tiene el alta, aunque la falta de ritmo hace que Coudet evalúe si lo cita este sábado o si posterga su regreso para la última fecha.
Fausto Vera: padeció un esguince grado 2 del ligamento colateral medio de la rodilla derecha ante Carabobo, lesión que lo marginó del Superclásico. Su recuperación avanza dentro de lo previsto y en el cuerpo técnico apuntan a que pueda volver en los octavos de final del Torneo Apertura, en aproximadamente dos fechas.
Juan Fernando Quintero: el colombiano arrastra un desgarro grado 1 del psoas izquierdo, una dolencia muscular que le impidió estar disponible con Boca y lo marginará también con Aldosivi y Atlético Tucumán. La evolución es favorable y, al igual que Vera, la idea es que reaparezca en los octavos de los playoffs, donde River necesitará su creatividad en ofensiva.
Sebastián Driussi: la baja más sensible. El delantero sufrió un desgarro grado 2 del bíceps femoral en el Superclásico y tendrá varias semanas de recuperación. El pronóstico indica que podría regresar recién para las últimas dos fechas de la Copa Sudamericana y, en el ámbito local, para una eventual semifinal o final del Apertura, siempre y cuando River avance a esas instancias.
