Su casa corre peligro de derrumbe desde 2019, por falla de Aguas de Santiago, el juicio no llega y les ofrecen una suma irrisoria
Una joven comunicadora del barrio Aeropuerto denunció la dura situación que vive con su familia desde hace casi 6 años. Su vivienda se deterioró debido a una persistente fuga de agua atribuida a la empresa proveedora. Sin una sentencia judicial a la vista, los damnificados rechazan una oferta económica de la firma por considerarla irrisoria y alertan sobre presuntas irregularidades en la defensa legal.

“Nos encontramos en una situación de extrema gravedad ética y legal”, dice Virginia Vera, una joven comunicadora que junto a su familia impulsaron una demanda contra la empresa Aguas de Santiago, por una falla que dejó a su vivienda en peligro de derrumbe en el 2019. Las respuestas fueron escasas, el juicio no llega y el abogado que los defendía presentó tarde la documentación necesaria para arribar a una sentencia.

Cansada del conflicto que parece no tener fin, Virginia decidió hacer pública la situación que atraviesa. En sus cuentas de redes sociales pidió por su derecho a acceder a una “vivienda digna”. Según explicó a Info del Estero, todo comenzó en agosto de 2019, cuando llegaron a la conclusión de que la casa ubicada en la Manzana “C”  Lote“3” del Barrio Aeropuerto, sector 160 viviendas, corría peligro de derrumbe.

¿El motivo?  una “pérdida de agua de la llave de paso”, que separa su vivienda de la de su vecino, de apellido Herrera. A través de una nota presentada en la empresa el 23 de agosto de ese año, Marina del Carmen Cura, madre de Vera, informaba detalladamente del conflicto.

Relató que en mayo de 2019 solicitaron a Aguas de Santiago una verificación para constatar que “había pérdida de agua”, pese a que “era evidente por el hundimiento de la vereda”.  Desde la firma se contactaron con ella 48 horas después y luego de retenerla en línea, le informaron que el problema era del vecino. Esto no resolvía la situación y el deterioro avanzaba.

Cura llamó nuevamente a la empresa y le explicaron que la perdida no era de la llave de paso que ingresa a su vivienda, de modo que solo le tomaron el reclamo, pero sin otorgarle un número que lo acredite, porque la falla no era en su domicilio. “La situación fue planteada a mi vecino, él cual me informó verbalmente, que presentó dos reclamos por escrito ante AGUAS DE SANTIAGO y que no fueron recepcionados por las autoridades de la empresa”, agregó.

Para el lunes 19 de agosto, la exhibía grietas externas e internas, por lo que otra vez la propietaria informó a Herrera, quien le explicó que la empresa no le dio respuestas. Un día después, Cura llamó al número de reclamos técnicos, donde tomaron su queja y nuevamente le negaron un número de reclamo. El conflicto continuó sin respuestas novedosas. En paralelo, el deterioro de la casa avanzaba y ya se podía apreciar a través de fotos.

Todo esto es descripto en la nota que la damnificada presentó a Aguas de Santiago antes de que todo derivara en una demanda sin sentencia hasta el día de hoy. En el escrito, Cura solicitaba que “se tomen las medidas correspondientes”, y que profesionales idóneos evalúen “los daños ocasionados, con el consecuente resarcimiento económico”.

Según reveló Vera, casi seis años después, los representantes legales de la firma “quieren ofrecer la mitad de lo que vale” la casa. Afirmó además que, en todos estos años, le “ganaban” a uno de los abogados y “ponían otro”. “Así han ido pasando los años y retrasando la sentencia”, sostuvo.

“Mala praxis y falta de ética”

La familia afectada enfrentó un nuevo escollo recientemente, dado que su abogado entregó dos horas más tarde un “escrito clave” para la causa. Vera explicó que fue “una demora injustificada” por parte del letrado, a la que consideraron “señales de alerta de mala praxis y de falta de ética profesional”.

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