POR LUCIANA SPOSETTI.
Con las bajas temperaturas y los días nublados, la tortilla rellena a la parrilla se convirtió en una de las opciones más elegidas por los santiagueños para acompañar el mate. En numerosas esquinas de la capital y del interior provincial, los vendedores de las tradicionales tortillas sumaron esta variante de jamón y queso que rápidamente se transformó en un verdadero furor.
Sabrosa, económica y práctica para comer al paso, esta preparación combina la clásica masa de tortilla santiagueña con un abundante relleno que la vuelve irresistible.

Para conocer cómo se prepara este manjar que conquista las calles de Santiago del Estero, dialogamos con una vecina del barrio Mama Antula, quien compartió su receta casera y explicó cada detalle de la elaboración.
Ingredientes
Para la masa
- 1 kilo de harina común
- 250 gramos de grasa de vaca
- Sal a gusto
- Agua tibia, cantidad necesaria
- Opcional: una pizca de bicarbonato de sodio
Para el relleno
- Jamón
- Queso
- Opcional: salame
Preparación de la masa
La entrevistada explicó que la proporción tradicional es muy sencilla: por cada kilo de harina se utiliza un cuarto kilo de grasa. A partir de esa base, puede prepararse una cantidad menor o mayor respetando la misma relación entre los ingredientes. Cada quién tiene su fórmula para lograr este manjar.

El primer paso consiste en preparar una salmuera con agua tibia y sal. Luego, en un recipiente, se coloca la harina y se incorpora la grasa. A continuación, se agrega la salmuera de a poco hasta obtener una masa suave, homogénea y fácil de trabajar. Una vez lista, se forman bollos y se dejan preparados para el estirado.
Cómo se arma la tortilla rellena
Cada bollo se estira hasta obtener una masa fina y redonda. Sobre una de las mitades del círculo se coloca el relleno. La recomendación es disponer una capa de jamón, luego una de queso y finalmente otra capa de jamón, para lograr una tortilla bien abundante y sabrosa. De manera opcional, también puede agregarse salame.

Luego se dobla la masa por la mitad y se presiona cuidadosamente para retirar el aire del interior. Las orillas se sellan mediante un repulgue o presionando con un tenedor, así se evita que la tortilla se abra durante la cocción. Antes de llevarla a la parrilla, se realizan pequeños pinchazos con el tenedor para impedir que se infle.
Finalmente, la tortilla se cocina hasta que ambos lados queden dorados y crocantes, mientras el queso se derrite en su interior. Y vos, ¿ya probaste este manjar? ¿Dónde se consigue la mejor tortilla rellena de jamón y queso en Santiago del Estero?
