Según los datos de la Secretaría de Trabajo elaborados sobre la base del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), la cantidad de personas con trabajo registrado alcanzó los 12,879 millones en febrero, lo que representó una suba marginal del 0,1% respecto de enero. Sin embargo, en la comparación interanual el empleo total cayó 0,1%.
El informe oficial señala que el empleo asalariado registrado totalizó 10,023 millones de trabajadores, mientras que 2,856 millones correspondieron a trabajadores independientes, entre monotributistas y autónomos.
La mejora mensual estuvo impulsada principalmente por el empleo público que creció 0,2% mensual y explicó cerca del 70% de los nuevos puestos creados en febrero. En tanto el empleo doméstico aumentó 0,4%. El empleo privado formal, en cambio, permaneció estancado con la única excepción del monotributismo que creció 0,3% mensual y 4,3% interanual.
Caída del empleo privado
El empleo asalariado registrado del sector privado se ubicó en 6,199 millones de trabajadores en febrero de 2026 y se mantuvo prácticamente sin cambios respecto del mes anterior. No obstante, el balance interanual continúa siendo negativo: el sector perdió 100.000 puestos en doce meses, equivalente a una caída del 1,6%.
El deterioro se vuelve más pronunciado al analizar el período iniciado con el actual gobierno. Desde noviembre de 2023, el empleo asalariado registrado total cayó 2,8%, mientras que la contracción en el sector privado alcanzó el 3,2%.
De acuerdo con el informe, desde septiembre de 2023 comenzó una etapa de destrucción neta de empleo formal privado que se profundizó durante el primer trimestre de 2024. Luego se observó una recuperación parcial hacia fines de ese año, aunque el repunte se interrumpió nuevamente desde junio de 2025.
En noviembre de 2023 el empleo privado registrado superaba los 6,37 millones de trabajadores. Actualmente, se encuentra en torno a los niveles más bajos de la última década.
La precarización avanza
No todo va para abajo en el mercado laboral, el trabajo independiente, el emprendedurismo o auto empleo precario, continúa expandiéndose fruto del descenso de la oferta laboral tanto en el sector privado formal como en el sector público. En febrero el número de monotributistas creció 0,3% mensual y 4,3% interanual, con un incremento de más de 90.000 personas respecto del año anterior.
Desde la asunción del actual gobierno, las registraciones bajo modalidad de monotributo aumentaron más de 172.000 casos, lo que representa una suba del 8,5%.
El crecimiento del empleo en casas particulares es uno de los segmentos con expansión sostenida. En febrero se registraron 1.651 nuevos puestos y el sector acumula cinco meses consecutivos de crecimiento, aunque parte de esa mejora podría explicarse más por formalizaciones administrativas de empleos preexistentes que por creación de nuevos empleos.
El desempeño sectorial mostró fuertes diferencias. Entre las ramas con mayor caída mensual del empleo figuraron intermediación financiera (-0,3%), industrias manufactureras (-0,3%), enseñanza (-0,2%), transporte y comunicaciones (-0,1%) y comercio (-0,1%).
En términos interanuales, las mayores pérdidas se registraron en explotación de minas y canteras (-7,1%), industrias manufactureras (-3,8%), intermediación financiera (-3,2%) y comercio (-1,7%).
Por el contrario, los sectores con crecimiento fueron pesca (+2,9%), servicios comunitarios y personales, y suministro de electricidad, gas y agua.
Los datos de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) correspondientes a marzo de 2026 mostraron además un deterioro en los indicadores empresariales.
El empleo privado registrado en empresas de más de diez trabajadores cayó 0,1% mensual y acumuló doce meses de retroceso, interrumpidos únicamente por breves recuperaciones en junio y octubre de 2025.
La incidencia de los despidos incausados alcanzó 0,8 cada 100 trabajadores, el valor más alto de los últimos doce meses. Las suspensiones también crecieron y llegaron a 0,5 casos cada 100 trabajadores, marcando el mayor nivel del último año.
Las empresas pequeñas fueron las más afectadas por la caída del empleo, mientras que las compañías de más de 200 empleados mostraron una leve recuperación.
En paralelo, crecieron las contrataciones temporarias mientras continuó la reducción de los contratos de duración indeterminada, una tendencia que se repitió en diez de los últimos doce meses.
