“Los alimentos industrializados son más baratos para la población vulnerable, y eso los hace atractivos”

En la segunda y última jornada del Smart City en Santiago el Estero se llevó a cabo un panel sobre “Ciudades verdes que alimentan”.  Durante la exposición se debatieron sobre sistemas agroalimentarios sostenibles y se presentaron iniciativas de Innovación y Resiliencia.

Maya Takagi, representante de la FAO en Argentina y Claudia Bocca, representante de SESAN/MDS del Gobierno de Brasil dialogaron con Info del Estero acerca de estos conceptos íntimamente ligados a la salud.

“La alimentación no puede ser una herramienta sectorial, ella puede ser una respuesta a toda esta agenda de resiliencia climática  y de uso eficiente de recursos naturales”, comentó Takagi. Habló de los estragos que causa “la alimentación no saludable”, debido al consumo de  “alimentos cada vez más industrializados, con mucho azúcar, mucha grasa, mucha sal, y que no nos alimenta con los nutrientes necesarios, como fibras, macros y micronutrientes, y genera un resultado de incremento de sobrepeso y obesidad en niños y adultos”.

Consideró que esto es también un “problema de planificación urbana” y que es necesario fomentar “espacios de venta de alimentos frescos, no procesados, que tengan un costo accesible para la población”.

Esto en contraposición a lo que ocurre con la abundancia de productos industrializados. “Estos son más baratos para la población más vulnerable, y esto también los hace atractivos”, señaló. Su otra ventaja es que “están listos para consumo, siendo que la alimentación fresca tiene que ser cocinada”. “Cada vez más las familias en las áreas urbanas tienen menos tiempo para eso”, ponderó.

Takagi planteó que una perspectiva integral de sistemas alimentarios urbanos debe incluir una “mirada de la sociedad del cuidado, de la división de tareas entre hombres y mujeres,  del cuidado de los niños”. Añadió como “elemento importante” a la promoción de la educación alimentaria en los niños a través de los colegios”.

Una iniciativa brasileña, para el mundo

Bocca comentó que en Brasil existe un programa denominado “Alimenta Ciudades”, mediante el cual se induce a las ciudades “a delinear políticas públicas integradas y articuladas desde la producción de los alimentos, el abastecimiento, la forma que distribuimos los alimentos, el consumo y la forma que descartamos los alimentos”.

Sobre este último punto, señaló que “en Brasil el desperdicio” constituye “un grave problema”. Más allá de ser la contracara al problema del hambre, también tiene incidencia en “la agenda climática”. “Es un compromiso ético, político y climático que consigamos reducir las pérdidas y desperdicios de alimentos”, sostuvo.

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