El caso de Eduardo Ignacio Murias, acusado de fotografiar a un niño de 7 años y enviar mensajes de contenido alarmante, sumó nuevos elementos en las últimas horas luego de que las autoridades brasileñas comenzaran el peritaje del teléfono celular secuestrado al arquitecto.
La investigación busca determinar con quiénes mantenía conversaciones Murias y cuál era el contenido de los mensajes enviados a través de WhatsApp. Según trascendió, entre los contactos que aparecen en los chats figuran personas identificadas como “Gorda” y “Pía”, aunque los investigadores sospechan que podrían existir intercambios con más personas.
Mientras avanza el análisis del dispositivo, la causa continúa sumando testimonios y pruebas. La madre del menor declaró ante la Justicia que revisó el teléfono y aseguró haber encontrado “más pruebas” vinculadas al caso.
El peritaje sobre el celular será clave para establecer el alcance de las conversaciones y determinar si existen otros elementos de interés para la investigación judicial.
